Las “Festas de Outuno” que organizó el Concello de O Rosal durante el puente del Pilar fueron un éxito. Cerca de un millar de rosaleiros disfrutaron en la céntrica plaza do Calvario de las cuatro actuaciones para todos los públicos que se prolongaron de domingo a martes.

La alcaldesa, Ánxela Fernández, destacó los grandes resultados de una programación “completa e que volveu demostrar que a cultura é segura”. La regidora expone que con estas actuaciones en el Concello quieren “manter as rúas activas e vivas para reactivar o noso sector cultural e tamén dar un pulo a nosa economía”.

Las Fiestas comenzaron con un sentido homenaje a los hermanos José y Emilio Flores, dos personas que intervinieron muy activamente en la formación personal y musical de muchos vecinos, por parte de Xistra y convidados. Cerca de doscientas personas asistieron a esta actuación para dos rosaleiros que participaron y crearon colectivos que abarcan cualquier manifestación de música popular gallega y que con una sola gaita fueron quien de enseñar y divertir a todo un pueblo.

El lunes la música rockera y gallega de The Tetas Van fue la encargada de poner el ritmo en la plaza, mientras que el martes tres espectáculos pusieron el broche final a las Festas de Outono. Por la mañana hubo un pasacalles con el grupo de percusión y música tradicional Trebón dos Xidos, y por la tarde fue el turno de Teatro Ó Cubo que, con su divertido espectáculo inspirado en un circo ambulante, congregó a 200 personas, sobre todo niños.

La música fue el punto y final de la programación con el concierto Con Fusión con Píscore y la Banda de la Agrupación, una mezcla de música, teatro, humor, comedia gestual y clown que maravilló a las más de 400 personas que abarrotaron la plaza del Calvario en el atardecer de ayer.