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ALFREDO // Lolo, con las medallas y la antorcha Paralímpica en su casa de Baíña

El pasado domingo se disputó la Vig-Bay. Una media maratón entre Vigo y Baiona en la que participaron 5.000 atletas. Uno de ellos era el baionés Manuel Leyenda, Lolo, como lo conocen sus amigos, que representó con sus 71 años al Centro Cultural de Baíña.

Pero Lolo no es uno más de esos atletas que se preparan para participar en una prueba deportiva. Su historia comenzó de muy joven, cuando al finalizar la mili decide coger las maletas e irse a trabajar a Londres. Allí conoció en el hotel donde trabajaba a su mujer, Pilar Pazos, con la que ha tenido tres hijos.

Tras un tiempo trabajando en el hotel, comienza a realizar funciones de responsable de almacén de comida en un hospital para personas en situaciones terminales en la capital inglesa. El ver personas con enfermedades extremas le animó a participar en la maratón más importante del mundo, la “Maratón Solidaria de Londres”, y así recaudar fondos para distintas causas benéficas.

He participado en 34 maratones de Londres. A lo largo de todos estos años, he recaudado más de 250.000 euros para enfermos de cáncer, para personas ciegas, personas con enfermedades terminales o para enfermedades raras” , apunta orgulloso de sus hazañas el deportista.

Pero no es fácil participar en la maratón de Londres. “Es muy difícil conseguir un dorsal. Hay que pedirlo con un año de antelación. Para la de este año ya se han apuntado más de 250.000 personas y sólo hay un máximo de 37.675 participantes”, señala el septuagenario.

Pero Lolo no sólo participó en la maratón de Londres, también lo hizo dos veces en Madrid, una en París y otra en Sevilla, “donde pasé más frio”, y en 47 medias maratones. El atleta guarda todas y cada una de las medallas logradas con sudor en cada una de las carreras en las que asistió.

Corro porque me gusta. Voy a mi ritmo”, señala. Lleva más de 27 años haciéndolo. Tiene pensado volver a participar en la maratón de Londres en el 2020 y “algún día haré la de Nueva York” afirma. Para ello, Lolo entrena de media de 15 a 20 kilómetros diarios. “Tiene 71 años pero está como un chico de 40”, declara sonriendo su esposa.

Su afán por el deporte lo llevó a portar la antorcha de los Juegos Paralímpicos de Londres 2012. “Me investigaron seis meses para poder llevar la antorcha. Llamaron a la embajada española y a mi trabajo”, asegura.

El pasado 1 de enero 2018 se retiró después de más de 45 años trabajando. Ahora vive con su mujer Pilar en Baíña.  “Siempre hay algo por lo que correr, quizás algún día alguien también tenga que correr por mi”, declara el “joven” atleta.

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Lolo portando la antorcha en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012