ALFREDO // Mauro Pazos e Iago Farto, con los trofeos en la mano en el Tabu Lounge Bar de Baiona

La pasión por los dardos ha llevado a dos jóvenes de Baiona, Iago Farto y Mauro Pazos, a alcanzar la cima de este deporte al proclamarse campeones del mundo en nivel dos por parejas el pasado 7 y 8 de diciembre en Coruña.

Iago, de 24 años y originario de Ourense, ha hecho de Baiona su hogar durante los últimos ocho años, donde es gerente del popular Tabu Lounge Bar. Mauro, de 26 años y también residente en la villa, ha cultivado una profunda afición por los dardos que lo ha llevado a compartir esta emocionante aventura con su amigo.

Ambos comenzaron su andadura en el mundo de los dardos hace aproximadamente seis años, formando un pequeño equipo para participar en la liga local de Val Miñor, utilizando las máquinas de dardos electrónicas Connection Darts. Su amistad se consolidó cuando Mauro apareció en el Tabu Lounge Bar, y, desde entonces, han competido juntos bajo el nombre de «Tabu Dars».

“Estamos jugando a los dardos continuamente. Siempre hay diez o doce personas jugando todos los días en el bar”, comenta Iago, reflejando la creciente afición por este deporte en la localidad. Su dedicación dio frutos cuando, el último fin de semana de mayo, se proclamaron campeones gallegos por parejas en Élite B, en un evento celebrado en el Hotel Bahía de Baiona.

El camino hacia el éxito no se detuvo ahí. En el campeonato nacional, Mauro se posicionó tercero en nivel dos, mientras que Iago quedó entre los diez primeros en nivel uno. Aunque este año solo les faltó conquistar el campeonato de España, su perseverancia los llevó a brillar en el ámbito internacional. “Ganamos el Campeonato de Europa por parejas en el nivel dos que se disputó el 22, 23 y 24 de noviembre en Albufeira, Portugal, y también ganamos el mundial en nivel dos por parejas que se celebró el 7 y 8 de diciembre en Coruña”, afirma con orgullo Iago.

Estos tres campeonatos significan mucho para ellos, porque “empecé hace poco tiempo a jugar a los dardos y ya gané un campeonato de Galicia, otro de Europa y un Mundial. Hubo que entrenar muchas horas, perder muchas partidas para mejorar y jugar mucho para luego conseguir los resultados que quieres. Es una sensación muy bonita”, comenta entusiasmado Mauro.

Iago ratifica lo que dijo su amigo y añade que «en este mundillo tienes que llevar muchos golpes y entrenar muchísimo. Hay mucha gente que no ve todo el esfuerzo que haces para llegar a un campeonato gallego, ya no digo el mundial que es mucho más difícil. Nosotros nos pasamos siete u ocho horas al día entrenando y muchas veces no llegas al resultado que quieres, porque en el torneo que participas fallas un dardo o te pones nervioso y pierdes”.

Afirman los dos deportistas que jugar a los dardos es un 70% cabeza, el 20% la técnica que tengas para tirar y un 10% la suerte, “siempre tienes que tener ese factor suerte”, indica Iago.

Gastan un «montón de dinero» en jugar a los dardos que se ve un poco recompensado con el premio que ganan, “aunque si vamos a jugar fuera nos pagan el viaje y la estancia en el hotel”, apunta Iago.

El futuro en este deporte para ellos lo ven “bien, muy bien”, comenta sonriendo Mauro. Ambos amigos recorren España y Portugal jugando a los dardos, un deporte muy antiguo y que hay mucha afición en todo el mundo.