Los vecinos del edificio de Gondomar creen que no cobrarán por la insolvencia del promotor
ALFREDO // El presidente de la comunidad, Francisco Araújo, enseñando una grieta en la pared

Los 63 propietarios de las viviendas del polémico edifico Baixa Redonda de Mañufe, en Gondomar, están indignados por la resolución de la sentencia que absolvió al arquitecto y al aparejador de la obra y que les obliga a pagar las costas que, según ellos, podrían ascender a más de 400.000 euros, por lo que han recurrido la sentencia.

El presidente de la comunidad de vecinos, Francisco Luis Araújo, explica que no entiende la absolución de estas dos personas ya que “ellos tenían que saber donde se estaba construyendo y aún por encima no tenían seguro. Lo más indignante es que si el recurso sale desfavorable las costas pueden superar los 900.000 euros, por lo que nos arruinamos por completo”.

Explican también que aunque la sentencia es favorable y condenó a Promociones Colmeiro y Martínez S.A. y a la aseguradora, que recurrió la sentencia, a pagar más de 3.000.000 de euros, “no refleja la realidad ya que creemos que el promotor es insolvente, por lo que no vamos a cobrar un duro”, afirma Araújo.

Como no se presentó al juicio, la magistrada lo condenó en rebeldía y ahora se pasea por las calles de Gondomar con una sonrisa en la boca, como si se estuviera riendo de nosotros” por lo que la indignación aumenta entre los vecinos que se ven impotentes ante esta situación.

“El señor Colmeiro pagó una multa de 1.2 millones de euros por defraudar el IVA a Hacienda, pero si a nosotros no nos paga no lo meten en la cárcel que es donde debería estar” declaró Olga, otra vecina afectada.

Desde que comenzaron los problemas, la comunidad de vecinos ya gastó en derramas más de 200.000 euros. “Estamos arruinados. Seguimos residiendo en una casa a mal vivir, con continuas filtraciones de agua provocadas por las grietas que el inmueble tiene por los problemas estructurales derivados del movimiento provocados por la inestabilidad de la losa de cimentación, debido a que el edificio reposa sobre el agua y se mueve” explicó el presidente de la comunidad de vecinos.

De los 63 vecinos sólo residen unos 40. Muchos de los inquilinos se tuvieron que ir por los continuos problemas que presenta el inmueble.

Estamos reparando cada dos por tres porque es imposible vivir así”. Los vecinos esperan que se haga justicia y que arregle el inmueble lo antes posible “porque tenemos miedo de que el edificio se derrumbe”.

BANDALLO // Vecinos del inmueble Baixa Redonda