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La oposición vecinal al trazado aéreo de la nueva línea de muy alta tensión entre la subestación de Bateas y la línea Atios–Pazos de Borbén se ha traducido en más de 1.500 alegaciones firmadas por vecinos de Bembrive, según ha informado la asociación Bembrive en Pé tras finalizar el periodo de información pública del proyecto.

La entidad también presentó sus propias alegaciones y destaca que las firmas de Bembrive se suman a otras iniciativas vecinales en O Porriño, Mos y las parroquias viguesas de Beade, Matamá, Castrelos y San Andrés de Comesaña, además de las presentadas por la Federación de Asociacións Veciñais de Vigo (FAVEC).

La asociación considera que el plazo de información pública ha sido insuficiente para analizar con detalle un proyecto técnico complejo. Según explica, durante las últimas semanas sus integrantes han dedicado numerosas horas a estudiar la documentación y trasladar sus posibles consecuencias a la población afectada.

Uno de los principales motivos de oposición es la diferencia entre el trazado previsto en Bembrive y el de otras parroquias de Vigo. Según Bembrive en Pé, mientras que en San Andrés de Comesaña, Castrelos y gran parte de Beade la línea discurrirá soterrada, en Bembrive el 100 % del trazado, alrededor de cuatro kilómetros, atravesará el monte por vía aérea.

La asociación advierte de que el proyecto contempla torres de hasta 55 metros de altura y la tala de 24 hectáreas de arbolado, con consecuencias que, a su juicio, afectarían al paisaje y al patrimonio natural de la parroquia.

La entidad subraya que no se opone a que la energía de muy alta tensión llegue a la planta de Stellantis, a la que reconoce como uno de los pilares económicos de la ciudad. Sin embargo, cuestiona la solución elegida para el paso de la infraestructura por el monte y consideran necesario buscar una alternativa con menor impacto ambiental y social.

Su propuesta es que el tendido se realice de forma soterrada, aprovechando viarios existentes y el recorrido que menos afecciones cause al medio ambiente y a la población.

Las alegaciones no se centran únicamente en la tala de árboles y el impacto paisajístico. Bembrive en Pé también alerta de los posibles efectos sobre los manantiales que abastecen a vecinos de la parroquia, el riesgo de incendios y la afección al río Eifonso, un espacio de interés ambiental por su biodiversidad.

La asociación cuenta además con el respaldo de la Mancomunidade de Montes de Vigo, que presentó alegaciones propias para solicitar una revisión del tendido aéreo en los montes de Bembrive y que se estudie la posibilidad de soterrar la infraestructura.

«O monte de Bembrive, e polo tanto o da cidade de Vigo, merece ser respectado e coidado», defiende la entidad, que reclama que la planificación de la línea tenga en cuenta la conservación de los recursos naturales y el bienestar de las personas que viven en su entorno.

Bembrive en Pé destaca que la oposición al trazado aéreo ha generado un amplio consenso en las zonas por las que discurre la infraestructura. Según la asociación, los concellos de Mos y O Porriño también reclaman el soterramiento de los tramos aéreos que afectan a sus territorios.

A estas posiciones se suman colectivos vecinales, la FAVEC, la Mancomunidade de Montes de Vigo y las entidades ecologistas ADEGA y Ecoloxistas Galiza Atlántica e Verde, cuyo respaldo agradece la asociación.

Para Bembrive en Pé, esta coincidencia demuestra que la petición de revisar el proyecto no responde a una protesta aislada, sino a una preocupación compartida por distintos territorios y organizaciones. La entidad considera que el desarrollo de la infraestructura debe compatibilizarse con la protección ambiental y reclama que se estudien alternativas antes de ejecutar el proyecto.