El Apalpador vivió un nuevo éxito de público en sus visitas a los Concellos de la provincia dentro del programa Nadal en Galego organizado por el departamento de Lingua de la Diputación de Pontevedra. Fueron más de 7.000 niños y mayores los que pudieron disfrutar de su música, los títeres, historias y pasacalles en los que se fomentó el “am0r ao nadal galego” y se divulgó la necesidad del cuidado de la lengua, el medio ambiente o la alimentación saludable y los productos locales.

El propio Apalpador también destacó que el viaje por la provincia fue “un soño, un verdadeiro soño, un agasallo da vida inesquecible” y un viaje “máis interesante e aventureira, a mais fermosa que nunca fixen” por las dificultades de la pandemia y también por el mal tiempo.

Este año se incorporaron novedades como los regalos forestales (se repartieron 220 árboles autóctonos como sobreiras, loureiros e érbedos), que hicieron que el proyecto se convirtiese en una verdadera “universidade  rodante” divulgando los nombres de las piezas, sus características, los entornos de la montaña gallega, de los espacios naturales de la provincia de Pontevedra: un aula-escuela que promovió comportamientos de conocimiento y protección de los elementos de la naturaleza, fomentando el reciclaje y compostaje.

Se puso en marcha también un proyecto audiovisual con títeres de la mano de la compañía de Marín ‘Tarabelos, títeres e contacontos’ y de los creadores audiovisuales y plásticos de Pontevedra, Belén Velero y Cris Lores que hicieron nacer una historia vinculando a la Serra do Courel con el carballo de Santa Margarita en un viaje desde Folgoso do Courel hasta Pontevedra.

Se creó, además, ‘A banda da montaña’ transformando el viaje en un musical de calle introduciendo nuevos sonidos y composiciones musicales con el saxo, guitarra, peitoque, gaita, cavaquiño y acordeón diatónico con acordes tradicionales gallegos. En ella, además del Apalpador (Ángel Moure), participaron el músico Servando Barreiro; Viridiana Barreiro (estudiante de conservatorio y saxo de la banda de Bembrive); y Brais Moure: Músico aficionado, monitor de tiempo libre titulado y estudiante del Ciclo de Educación Ambiental de A Granxa en Ponteareas.

Las visitas del Apalpador se dividieron este año de manera comarcalizada, intentando hacer el mayor número de sesiones por día en espacios lo más próximos posible con el fin de reducir la huella ecológica de las emisiones del transporte y mitigar el cambio climático.

Con todo ello, en O Val Miñor fueron cerca de medio millar de personas las que acompañaron al Apalpador en sus actuaciones. En Gondomar el día de Navidad hubo incluso una recepción de las autoridades del Concello, con una preciosa sesión y un pasacalle “roubando” el trineo de Papa Noel para contarle a los niños de la zona “a verdadeira historia de que Papa Noél era galego, emigrante do Courel, que tiña unha tía en Gondomar e viaxou até Laponia onde o chamaban Papa Courel que en laponé tradúcese como Noel”.

En Nigrán la sesión tuvo lugar según las palabras del Apalpador “nun parque fermoso” y con muchos niños, donde una señora “díxonos que eramos unha verdadeira universidade rodante”. En Baiona se realizó una magnífica sesión nocturna donde después del pasacalle extenso “xuntáronse case cen persoas pedindo máis e máis”.

En O Baixo Miño, en A Guarda el Apalpador hizo un pasacalle por la feria y también una actuación en la plaza y en el Mercado con las praceiras encantadas, con la anécdota que de que, al ir a comprar a un supermercado, un padre con su hijo y la pescadera le pidieron que les contara su historia, haciendo una sesión extra en el propio comercio. Finalmente, la banda también almorzó y nadó en la desembocadura del Miño. En Tomiño, hubo muchos niños, mucha gente por la calle y una magnífica sesión, igual que en Tui, con cientos de personas y una magnífica sesión para bebés y sus madres