El Concello de Nigrán abre la programación especial por el ‘Mes da Memoria’ este domingo 9 de Octubre a las 19:00 horas en el Auditorio Municipal con la proyección de ‘La trinchera infinita’, a través del cineclub Val Miñor Alice Guy.
El film de Jon Garaño, Aitor Arregi y José Mari Goenaga, protagonizado por Antonio de la Torre y Belén Cuesta, retrata la vida de un hombre escondido en su propia casa durante 30 años por miedo a la represión franquista (desgraciadamente estos casos no fueron anecdóticos en España y sus protagonistas fueron conocidos cómo ‘topos’).
El cine regresa el domingo 16 de octubre a la misma hora y lugar con ‘Mientras dure la guerra’, película de Alejandro Amenabar que refleja la postura del célebre escritor Miguel de Unamuno (Karra Elejalde) que pasa de apoyar públicamente la rebelión militar del 36 a cuestionarla y rechazarla ante la deriva sanguiñolenta de la misma. En todos los casos a entrada es gratuita hasta completar aforo.
El 15 de octubre, como cada año, el Concello participará en los actos en homenaje a los asesinados en la ‘Volta dos 9’ en Baiona y celebrará su particular a las 12:00 horas en el Xardín da Memoria (al lado del Pabellón de Panxón).

El suceso tuvo lugar el 15 de octubre de 1936, cuando se ejecutaron a nueve vecinos del Val Miñor (cinco de ellos de Panxón) como venganza y represión de los falangistas por el suceso del día anterior en Sabarís, cuando en el asalto de las fuerzas nacionales a la casa de los hermanos republicanos “Os Ineses” murieron estos, su asistenta Dolores Samuelle y también uno de los falangistas.
Horas después los partidarios del golpe de estado cogieron a nueve vecinos de todo el Val Miñor detenidos en la prisión del Frontón, en Vigo, y como venganza, los fusilaron en la curva de A Bombardeira, en Baiona. Durante más de 40 años nueve cruces aparecieron pintadas en ese punto como recuerdo de los fallecidos y, aunque las borraban y buscaron con esmero a los autores, estas siempre volvieron a ser dibujadas. Hoy el lugar es un espacio para la memoria y las cruces se mantienen, ahora impresas, como recuerdo de todo aquello que sucedió.

