El Concello de Nigrán concluye con las parroquias de San Pedro y Nigrán un trabajo de cinco años y más de 13.000 € de inversión para recopilar toda la microtoponimia de la localidad. Durante este tiempo, el Concello contrató sucesivamente al Clube Espeleolóxico Maúxo para realizar Chandebrito y, al Instituto de Estudos Miñoráns, para Priegue, Panxón, Camos, San Pedro y Nigrán, entregando el IEM estos dos últimos trabajos esta semana.

Gracias a ellos, toda pequeña referencia geográfica (caminos, campos, fincas, fuentes, hórreos, pazos, montes, lavaderos, presas, riachuelos…) con su nombre correcto está ya documentada y geolocalizada y sin riesgo de que se pierda. Además, se realizó un catálogo y actualización de los bienes patrimoniales de cada una de las siete parroquias y se recogieron los dichos, leyendas, canciones populares o refranes de la zona. El Concello de Nigrán se convierte así en el primero de la comarca en ilustrar toda su microtoponimia.

En el caso de San Pedro, gracias a 30 informantes, se detectaron 1.600 microtopónimos correspondientes a sus 57 lugares, como por ejemplo Cornucho y  Malvaxuda en Area, Enxurreira en O Carballal, Besadiña en A Xunqueira,  Marmaxuda en Tomadas o Morgana en Vilariño. Por su parte, en Nigrán, gracias a 23 informantes, se referenciaron 1.200 microtopónimos en 62 lugares; como Roubada y Galleiras en Angustias, Campo Grande en A Barxa,  Pumariñas en Dehesa,  Rachota en  Lagoíña, Cocho en Telleira o Penicho en Vilameán.

Paralelamente, el Concello de Nigrán, a través del Departamento de Urbanismo, está aplicando estos estudios para «bautizar» oficialmente docenas de calles no inventariadas y sin nombre oficial.

Todos estos trabajos incluyen fotografías de los elementos materiales más destacados de la parroquia, grabaciones en vídeo de las personas que más sobresalen por sus conocimientos y geolocalización de la toponimia mayor y menor. Todo quedará documentado en una web donde se geolocalizará y referenciará de forma que esté fácilmente la disposición de cualquiera persona. Servirá como fuente documental y fijará los topónimos de manera correcta para siempre jamás. «Con este trabajo garantizamos que el patrimonio oral, frecuentemente desatendido, no se pierda», añade el regidor.