El Concello de Nigrán ha sacado a licitación las obras de rehabilitación integral de la Casa Consistorial con el objetivo de convertirla en un edificio plenamente accesible, funcional y energéticamente eficiente. La actuación cuenta con un presupuesto total de 871.890 euros, de los cuales 653.972 euros serán financiados a través del Plan Provincia Extraordinario de la Deputación de Pontevedra.
La intervención supondrá una profunda modernización del inmueble, con actuaciones como la sustitución completa de la carpintería exterior, la redistribución de espacios interiores, la incorporación de aislamiento térmico, un nuevo sistema de climatización y la renovación de la instalación eléctrica y de iluminación. Todo ello permitirá mejorar el confort tanto para el personal municipal como para la ciudadanía que acude a realizar trámites.
El alcalde de Nigrán, Juan González, subraya la necesidad de esta actuación en un edificio clave para la vida municipal. “Pese a ser unha administración pública fundamental para a veciñanza, gran parte do edificio vello mantén barreiras arquitectónicas incompatibles co ‘Nigrán para todos’ que estamos buscando, ademáis de ser totalmente ineficiente desde o punto de vista enerxético”, explica el regidor.
La Casa Consistorial fue construida a comienzos de la década de 1960 según el proyecto del arquitecto Fernando Gallego, inspirado en la tradición señorial y regionalista. En los años 80 se llevó a cabo una importante reforma firmada por Manuel Portolés, que añadió un nuevo cuerpo lateral respetando la estética original e integrando el soportal como superficie útil. Posteriormente se realizaron pequeñas intervenciones y, ya en la primera década del siglo XXI, el complejo se amplió con un volumen independiente conectado mediante una pasarela.
Sin embargo, el paso del tiempo ha dejado obsoletas muchas de sus instalaciones. “Os edificios tamén envellecen, e á Casa Consistorial tocáballe xa unha reforma urxente para que siga sendo un lugar funcional. No seu interior está visiblemente deteriorada e non cumple con moitas normativas de accesibilidade”, señala González, quien apunta carencias como la ausencia de aseos adaptados, la falta de un sistema de climatización y ventilación adecuado o una entrada especialmente complicada para personas con movilidad reducida.
Uno de los ejes fundamentales del proyecto es la mejora de la eficiencia energética. Para ello se actuará sobre la envolvente del edificio mediante el cambio de carpintería exterior, el aislamiento de fachadas y cubiertas y la instalación de placas solares fotovoltaicas. “Suporá un aforro enerxético radical e, polo tanto, un paso máis a favor da sostibilidade ambiental que estamos a buscar en todas as infraestruturas municipais”, añade el alcalde, enmarcando esta actuación dentro del Pacto Europeo de Alcaldes por el Clima y la Energía, que persigue reducir las emisiones de CO₂ en un 40 % antes de 2030.
El proyecto, redactado por el arquitecto Severo Fernández Castro, tendrá un plazo máximo de ejecución de siete meses y obligará al traslado provisional de la mayor parte de las oficinas municipales. Las obras permitirán reorganizar los espacios de los pisos superiores del edificio antiguo, donde se ubican servicios como Conserjería, Desarrollo Local, Padrón, Secretaría, Prensa, Turismo, Deportes y los despachos de los concejales del gobierno y de la oposición.
Además, se prestará especial atención a la mejora de las zonas de espera y a la adaptación de los aseos, actualmente inaccesibles para personas con problemas de movilidad. La reforma incluirá también la instalación de pictogramas, señalización y rótulos comprensibles para personas con diversidad funcional, siguiendo la línea de accesibilidad cognitiva ya implantada en la primera planta desde 2015.

