El Concello de Nigrán estrenará a mediados de agosto un nuevo carril bici y paseo peatonal en la Alameda de A Ramallosa, en el marco de una ambiciosa remodelación que estará completamente finalizada en septiembre. El objetivo principal de esta actuación es mejorar la experiencia de peatones y ciclistas trasladando su tránsito al borde litoral, a orillas del Esteiro da Foz, para hacer del entorno un espacio más seguro, accesible y visualmente atractivo.

Las obras, adjudicadas a la empresa Oresa Construcciones y Servicios Globales S.L., cuentan con un presupuesto total de 962.197 euros, de los cuales 769.757 € proceden del ‘Programa Pon2030’ de la Deputación de Pontevedra, y el resto es financiado por el propio Concello.

Hasta ahora, el carril bici discurría por el interior de la Alameda, atravesando zonas muy concurridas como el entorno del Centro de la Tercera Edad o el quiosco, lo que generaba situaciones de riesgo y conflicto con los peatones. “Teniendo el Esteiro de A Foz ahí, no tenía sentido que los ciclistas circularan hacia el aparcamiento de la calle Torrente Ballester sin disfrutar de las vistas y habiendo espacio suficiente”, explica el alcalde, Juan González, quien destaca la importancia de “revitalizar todo el núcleo de A Ramallosa”.

Esta actuación se suma a otras recientes impulsadas por el Concello en la zona, como la recuperación del aparcamiento municipal gratuito o el mural del artista Lula Goce junto a la piscina. “La calidad del ocio de toda la vecindad mejorará exponencialmente en este lugar de especial interés paisajístico”, afirma el regidor.

Un parque infantil inclusivo y único en la comarca

El rediseño de la Alameda también contempla la ampliación del parque infantil, que ganará toda la franja que ocupaba el antiguo carril bici. Esta nueva área de juegos seguirá un enfoque inclusivo, para que todos los niños, con o sin discapacidad, puedan disfrutar de una experiencia sensorial, lúdica y social compartida.

El nuevo parque contará con un gran conjunto de juegos musicales, único en la comarca, que incluirá campanas tibetanas, marimba, campanas tubulares y otros elementos de percusión. Además, se instalará una estructura en forma de faro con redes para trepar, tobogán, túnel, puentes y pasarelas, convirtiéndose en uno de los principales reclamos para los más pequeños.

Para garantizar la seguridad, la zona infantil quedará perimetrada con barreras vegetales y vallas, y se dotará a todos los juegos existentes de superficies de caucho.

Una alameda más verde y sostenible

La remodelación integral afecta a un espacio de 10.888 metros cuadrados y también incluye la rehabilitación del pavimento, especialmente en las zonas más deterioradas como la Capilla de San Campio, donde se conservará la piedra original. Se repondrá el césped, se mejorarán las áreas ajardinadas con la incorporación de nuevo arbolado y plantas de mediano porte, y se instalarán nuevos bancos, aparcabicicletas y mobiliario urbano.

Buena parte del pavimento duro será sustituido por césped, en línea con los objetivos de sostenibilidad y mejora paisajística de la actuación.

“El objetivo es que la Alameda sea un espacio de accesibilidad universal, más verde, seguro y respetuoso con el entorno”, concluye el alcalde. “Las obras son molestas, pero necesarias para ganar en calidad de vida y convertir este lugar emblemático en un verdadero pulmón urbano al servicio de toda la ciudadanía”.