El pleno ordinario del Concello de Nigrán aprobó este martes la adscripción del antiguo Centro de Salud de Panxón a la administración local por un período mínimo de 50 años, una decisión que salió adelante únicamente con los votos del gobierno municipal y con el rechazo de PP y BNG.

El acuerdo culmina un largo proceso administrativo iniciado hace siete años con el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y permitirá recuperar para uso público un edificio cerrado desde hace más de dos décadas.

El alcalde, Juan González, celebró la aprobación destacando el valor social de la medida. “Ao fin recuperamos para a veciñanza un edificio sen uso desde máis de 20 anos”, afirmó, subrayando que la cesión será además renovable una vez transcurrido ese medio siglo. En este sentido, criticó duramente la postura de la oposición, a la que calificó de “allea por completo aos intereses da veciñanza e con nulo sentido da responsabilidade política”.

Según recoge el acuerdo ratificado en el pleno, el inmueble se destinará a Centro Social para la tercera edad y a sede de Protección Civil, usos considerados plenamente compatibles por el gobierno local. El edificio cuenta con 514 metros cuadrados construidos, distribuidos entre planta baja, primer piso y sótano, y se asienta sobre una parcela de 310 metros cuadrados en el barrio de Area Alta, a escasos metros de la playa.

El Concello prevé ahora consignar una inversión de algo más de medio millón de euros para su rehabilitación. González explicó que el estado del inmueble es mejor del esperado tras tantos años en desuso. “Na visita ao interior que fixemos no 2024 constatamos que se conservaba moi ben, non ten problemas estruturais nin humidades, polo que económicamente resulta moi rendable para o Concello tendo en conta que temos por diante, como mínimo, 50 anos de uso”, señaló.

El objetivo inmediato del gobierno municipal es adaptar una de las plantas como centro social para mayores, una dotación de la que carece la parroquia de Panxón y que, según el alcalde, “eles mesmos demandan”, y destinar otra al nuevo local de Protección Civil, que actualmente ocupa unas instalaciones “precarias” y con falta de espacio en la calle Otero Pedrayo.

La recuperación del edificio ha requerido siete años de trámites administrativos debido a irregularidades históricas en su inscripción registral. La parcela, vendida en 1975 al Instituto Social de la Marina, nunca llegó a inscribirse correctamente en el Registro de la Propiedad, lo que mantuvo el inmueble en un limbo jurídico durante décadas.

Desde el Concello comparan esta actuación con la reciente recuperación del faro de Canido, situado a pocos metros, rehabilitado con fondos europeos y convertido en sede de la Escuela Municipal de Pintura. “Esta contorna gañou en pouco tempo dous edificios públicos destinados a mellorar a calidade de vida dos cidadáns e a propia imaxe da zona”, concluyó Juan González.