El Concello de Nigrán celebró este sábado la inauguración de la rehabilitada Fonte do Pereiro, en la parroquia de Camos, tras una reforma integral valorada en 33.000 euros. La actuación permitió recuperar el encanto tradicional de este manantial muy utilizado por los vecinos, sustituyendo los elementos de hormigón por piedra y mejorando todo su entorno, que presentaba un notable deterioro.
El acto tuvo un carácter festivo y emotivo, con la participación del grupo “Os Alegres do Val Miñor”, que interpretó por primera vez una pieza compuesta especialmente para la ocasión titulada “Fonte do Pereiro”. Además, se plantó una pereira como símbolo de renovación y arraigo.
La iniciativa partió de una petición vecinal, impulsada por miembros del propio grupo musical, entre ellos Raúl González Figueroa y José Figueroa Nandín, que trasladaron al Concello la necesidad de recuperar este espacio emblemático del barrio de As Pedras, en la Rúa dos Pazos.
La fuente, situada a un nivel inferior respecto a la carretera, se encontraba muy degradada y había perdido su valor estético y patrimonial por la presencia de añadidos de hormigón. La obra consistió en la construcción de nuevos peldaños de piedra, la instalación de una barandilla de acero inoxidable, la reconstrucción del muro frontal con mampostería tradicional y la renovación de la base y el frontal de la fuente, también en piedra. Asimismo, se limpió toda la vegetación de la zona y se incorporó iluminación ornamental de bajo consumo, que realza el conjunto al caer la tarde.
El alcalde de Nigrán, Juan González, destacó el compromiso del Concello con la conservación del patrimonio local. “Seguiremos rehabilitando lavadoiros e fontes para poñelos en valor”, afirmó el regidor, recordando que el Concello lleva invertidos cerca de 200.000 euros en los últimos ocho años en embellecer y conservar estos elementos tradicionales.
González subrayó además el valor histórico y cultural de estos espacios, que forman parte de la identidad rural del municipio. “Intervimos naqueles lavadoiros e fontes que son de titularidade municipal para harmonizar a súa imaxe e devolverlles o valor patrimonial e etnográfico que representan. Aínda que hoxe o seu uso é máis anecdótico, seguen a ser lugares queridos e empregados polos veciños”, concluyó González.

