Faro de Canido

El Faro de Canido lucirá totalmente renovado en los próximos meses tras décadas de abandono. El Concello de Nigrán ha aprobado su proyecto de rehabilitación tras obtener el visto bueno de la Autoridad Portuaria y realizar la pasada semana la correspondiente consignación presupuestaria.

Este avance permite al fin iniciar el expediente de contratación de las obras, con un presupuesto base de 227.214 € de los que la Unión Europea aporta 132.730 € a través de los fondos Next Generation de ayudas a entidades locales para la rehabilitación de edificios públicos de titularidad local (Pirep Local), en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). Esta inversión permitirá una reforma integral del edificio sin afectar su superficie y volumen para destinarlo a un uso recreativo polivalente.

El edificio, ubicado en el linde entre Panxón y Nigrán, se encuentra prácticamente situación de abandono tras quedar en un limbo urbanístico hasta la modificación de las normas subsidiarias en el año 2020. El objetivo del gobierno local es reformar toda la planta baja sin afectar a la estructura troncocónica del faro en sí mismo, que sigue en activo cumpliendo su función.

«Leva anos en situación de abandono e ofrece unha imaxe degradada nunha contorna especialmente turística, polo que plantexamos recuperalo para o goce de toda a veciñanza», explica el alcalde, Juan González, quien añade que «ata que non se modificaron as normas subsidiarias urbanísticas no 2020 non se puido intervir ao atoparse nun limbo legal por ser zona verde«, justifica. «Cando a súa situación se desbloqueou no ano 2020 encargamos o proxecto e realmente foi moi complexa a tramitación porque requeríu de moitas autorizacións sectoriais que se demoraron moitísimo máis do previsto ao incluír o edificio un faro en activo», añade.

El proyecto del arquitecto nigranés Severo Fernández contempla crear en su interior (162,75 m2 de superficie) un espacio amplio, perfectamente aislado e iluminado, con dos baños adaptados, un almacén inmediato y un cuarto de instalaciones. Con el objetivo de proporcionar el máximo bienestar a sus usuarios, la planta será aislada con material de alta eficiencia en todo su perímetro, fachadas, techo y suelo. A mayores, se mejorarán los acabados exteriores y se sustituirá toda la carpintería, limpiándose además las fachadas de piedra, por lo que el edificio dejará de presentar las pintadas y graffitis que actualmente lo afean. Con estas obras que incluyen nueva iluminación e instalación eléctrica o climatización mediante aerotermia, la reducción del consumo energético será de un 75%.

«Non queremos adaptalo a un fin concreto porque precisamente o obxectivo é que poida ter un uso polivalente, o que implica que poda acoller desde exposicións ata obradoiros ou charlas», explica el regidor.