El Concello de Nigrán ha completado la restauración y reposición del cruceiro Suero-Yáñez de Parada, que resultó gravemente dañado por la borrasca Herminia el 26 de enero de 2025. Parte del capitel y de la cruz se desprendieron y quedaron fragmentados como consecuencia del temporal.
Los trabajos fueron adjudicados por 14.374 euros a la empresa nigranesa ARA Restauración e Conservación de Patrimonio, encargada de recuperar el conjunto y devolverlo a su estado anterior. La actuación fue posible gracias a que el Concello recogió y custodió el mismo día todos los elementos que se habían desprendido, evitando que pudieran perderse o ser objeto de expolio.
El cruceiro, datado en 1583 y catalogado como elemento de especial protección patrimonial, no pudo ser intervenido hasta recibir la correspondiente autorización de la Dirección Xeral de Patrimonio, que dio luz verde a los trabajos el 17 de marzo de 2026.
El alcalde de Nigrán, Juan González, destaca la rápida actuación municipal tras los daños provocados por el temporal y la importancia de haber conservado todas las piezas. “Recuperamos en seguida todos os elementos caídos sen dar tempo a ningún espolio, polo que o cruceiro volve a lucir exactamente igual que antes coa vantaxe de que a estrutura está consolidada”, explica el regidor.
La restauración fue realizada por un equipo dirigido por la nigranesa Celia Casás, vecina precisamente de Parada. La intervención incluyó limpieza en seco y en húmedo, consolidación de la piedra, recomposición de los fragmentos rotos y relleno de las piezas de granito, además de la eliminación de la colonización biológica.
Los trabajos contemplaron también la reparación estructural y la aplicación de una protección final sobre el conjunto pétreo, con el objetivo de garantizar su conservación.
El cruceiro se encuentra junto a la EP-2106, en Parada, frente al pazo que lleva su mismo nombre, un inmueble que se remonta, al menos, al siglo XV.
Su origen está vinculado a Sueiro Yáñez de Parada, personaje de relevancia política y militar durante la guerra entre Pedro I ‘O Cruel’ y Enrique de Trastámara. El señor de Parada también aparece relacionado con la fortaleza que se encontraba en el Outeiro dos Mouros, en el Monte Castelo.
Según la inscripción del pedestal, el cruceiro data de 1583, aunque posteriormente fue reconstruido. Una inscripción situada en la base del fuste sitúa otra intervención en 1778 y recoge el nombre de Benito Araujo, teniente coronel de la provincia de Tuy.
La estructura conserva una plataforma octogonal de cuatro escalones, sobre la que se sitúa un pedestal de base cuadrada y esquinas biseladas. Estos elementos serían, según la información patrimonial, las únicas partes que se conservan del cruceiro primitivo del siglo XVI.
El fuste termina en un capitel de tipo toscano sobre el que se sitúa la cruz, con la representación de Cristo crucificado en una de sus caras y una Piedad en la otra, elementos que resultaron parcialmente afectados por el temporal y que ahora han sido restaurados.

