El Concello de Nigrán ha finalizado las obras de restauración del lavadoiro do Sarabio, situado en la parroquia de Nigrán y en pleno trazado del Camiño Portugués por la Costa, con el objetivo de recuperar su valor patrimonial, cultural y etnográfico. La actuación ha contado con una inversión de 48.248 euros y permite transformar este enclave catalogado en un espacio de descanso tanto para vecinos como para peregrinos.

El lavadero presentaba hasta ahora un notable deterioro y una imagen desvirtuada por añadidos posteriores de hormigón que le restaban interés histórico. La intervención municipal se centró precisamente en eliminar estos elementos y devolverle su aspecto tradicional, integrándolo de nuevo en el paisaje y en el entorno urbano de la rúa Comesaña.

Los trabajos incluyeron la retirada de la antigua cubierta de hormigón para crear una nueva cubierta vegetal totalmente plana, que facilita la entrada de luz natural y mejora la integración paisajística. Asimismo, se ejecutaron nuevas escaleras de acceso y salida con barandillas de protección, se sustituyó el pavimento por granito y se construyó un murete curvo que funciona también como banco en la zona más elevada del conjunto.

Además, se recuperó la fuente original del lavadero y se dotó a todo el espacio de iluminación LED integrada, con el fin de convertirlo en un lugar seguro y atractivo también durante las horas sin luz natural.

El alcalde de Nigrán, Juan González, destacó la importancia de esta actuación dentro de la estrategia municipal de recuperación del patrimonio tradicional. “Devolvémoslle o valor patrimonial, cultural e etnográfico que representa, sendo agora un lugar ideal de descanso ou parada no Camiño”. El regidor recordó además que el Concello lleva años trabajando en la recuperación de este tipo de elementos y que continuará haciéndolo. “Levamos anos intervindo en fontes e lavadoiros e seguiremos facéndoo”.

En este sentido, González subrayó que en los últimos años el Concello ha invertido alrededor de 160.000 euros en la puesta en valor de siete lavaderos y ocho fuentes repartidos por todo el municipio, consolidando así una apuesta firme por la conservación del patrimonio tradicional y su integración en la vida cotidiana y en los itinerarios jacobeos.