El nuevo convenio del comercio de la alimentación en Pontevedra podría provocar una huelga en el sector
FOTO SUPERMERCADOS FROIZ

Camino de la decimoquinta reunión negociadora, las patronales ASAP y FECOIN insisten en sus propuestas agresivas para el convenio del comercio de alimentación de la provincia de Pontevedra, intentando laminar logros anteriores e imponer recortes con la excusa de la competitividad. Las centrales sindicales lo rechazan de forma unánime y no descartan ir a la huelga si se tocan puntos innegociables.

Lo que pretenden es liquidar los avances que logramos en el anterior convenio”, afirma la CIG-Servizos, para quien la unidad sindical conseguida ayudará a tumbar las intenciones precarizadoras de una patronal capitaneada por GADIS y FROIZ, algo que ya se logró tras la huelga de 2013.

La lista de retrocesos es amplia en contenido y también en tiempo, pues la propuesta empresarial contempla cinco años de duración, con pequeños aumentos salariales del 0,50% para 2016 y 2017 y del 1% anual hasta 2020. Además, pretenden congelar la antigüedad a cambio de 20 euros mensuales durante los dos primeros años de vigencia, no consolidables. Las centrales demandan, por el contrario, una subida de 50 euros lineales al mes con revisión salarial y para el caso de los pluses, un 4%.

En lo tocante a la jornada, la actual de 40 horas semanales sería modificada por la de 1826 horas anuales con el ánimo de distribuirlas bajo criterios de flexibilidad, frente a las reivindicaciones sindicales de 38 horas y promedio con 20 minutos de pausa y jornada continuada “en aquellos centros donde sea factible”.

Los descansos semanales, por su parte, perderían la mejora contemplada en el actual convenio, pudiendo acumularse en períodos de hasta 14 días. También se eliminaría el descanso diario de 12 horas entre fin e inicio de la jornada siguiente.

Los almacenes no cerrarían al mediodía, pasando a abrir mañana y tarde. En contraste, para la representación de las trabajadores es fundamental el cierre a partir de las 15 horas en días como el 24 y 31 de diciembre por cuestiones de conciliación.

El complemento para conseguir el 100% del salario desde el inicio de la baja desaparecería, cubriéndose sólo el 75%.

Contratos de obra

El actual convenio limita los contratos de obra y servicio sólo a nuevos establecimientos y excluye la posibilidad de celebrarlo más de una vez con el mismo trabajador/a para evitar la picaresca anterior, cuando la patronal trasladaba el personal a diferentes filiales para impedir la acumulación de antigüedad. Ahora pretenden ampliar esta modalidad a cualquier supuesto.

Vacaciones y horarios

En lo que a las vacaciones se refiere, se pretende que el 45% del personal las disfrute entre el 15 de mayo y el 30 de septiembre de manera rotativa, con un periodo continuado de 14 días para el 50% del total del personal de la empresa. La parte sindical reivindica 27 días laborales de 15 de junio a 15 de septiembre para todo el personal de un centro de trabajo y que el período de disfrute comience en lunes.

Se rebajarían, también, los pagos de las horas extra, pasando en el caso de las comunes de un 75% al 50%, y en el caso de domingos y festivos del 125% al 75%.

Licencias y permisos

La patronal quiere que los dos días de asuntos propios sin demora pasen a partir ahora a requerir justificación. También que los cuatro días de permiso por fallecimiento, accidente o hospitalización para parientes de hasta segundo grado tengan vigor únicamente para el primer grado, quedando los de segundo con dos.

Compensación por renuncia de traslados

Hasta el momento, esta indemnización supone el equivalente salarial de 40 días por año de servicio, con un máximo de 30 mensualidades. Con la propuesta empresarial pasaría a 20 con un tope de 12 meses, lo que facilita un mecanismo encubierto de despido.

Contratos a tiempo parcial y horas extra

Contrastando con todas estas regresiones, para las centrales es crucial la regulación de los contratos a tiempo parcial -que alcanzan por vuelta de un cuarto del total- incrementando y regulando las horas complementarias y regulando las horas extra.

Asambleas multitudinarias

Vigo, Pontevedra y Vilagarcía acogieron el domingo pasado asambleas multitudinarias convocadas de forma conjunta por CIG, UGT, CCOO y USO, concluyendo no sólo que “no se tolerarán rebajas al convenio vigente”, sino que cualquier nueva propuesta “será votada de manera colectiva por los trabajadores del sector”.

De este modo, y si la actitud patronal no cambia radicalmente, no descartan la convocatoria de huelga, que en el caso de convocarse, podría tener lugar a inicios de diciembre, según la CIG-Servizos.

Con todo, desde la federación esperan que el empresariado rectifique en su tentativa de precarizar aun más los más de 20.000 trabajadores/as de supermercados -excluyendo los de convenio propio estatal, como Mercadona, LIDL, Carrefour o Alcampo- mercados, pescaderías, carnicerías o fruterías, entre otras, a los que afecta este convenio de ámbito provincial.