El pasado miércoles, en O Rosal, O Baixo Miño volvió a salir la calle para denunciar la grave situación de la sanidad de la comarca y exigir soluciones. Fue la primera de una ronda de concentraciones que organiza la Mancomunidad Intermunicipal para denunciar el deterioro que está sufriendo la atención primaria en los centros de salud de la comarca, que desde hace tiempo padecían una importante carencia de personal sanitario que casi limitaba la atención a las urgencias, relegando las consultas comunes, con esperas muy prolongadas.

Una situación que se vio agravada aún más tras la decisión del Sergas de, en lugar de poner soluciones, decretar que solo se atiendan consultas urgentes y relacionadas con la COVID-19 en las instalaciones de A Guarda, O Rosal, Oia y Tomiño durante estos días.

Ante esta realidad, las alcaldesas y alcaldes de la Mancomunidad convocaron para los meses de enero y febrero cuatro concentraciones conjuntas con las que “denunciar a situación de precariedade e o continuo desmantelamento da sanidade pública nos nosos municipios e trasladar ao Sergas e á Xunta a necesidade de adoptar medidas de forma urxente”. Además, inciden en que esta situación ya viene de lejos, ya que los recortes de la Xunta y la falta de personal ya existían desde antes de la pandemia.  “A resposta non é restrinxir servizos, senón buscar solucións a curto e medio prazo”.

Así, el miércoles, la Praza do Calvario de O Rosal, se llenó de vecinos reclamando que esta situación que “pon en risco a súa saúde teña unha solución xa”. La siguiente cita será el 26 de enero en Tomiño (a las 19.00 h en la Praza do Seixo), el 9 de febrero en Tui (a las 19.00 horas en la Praza da Inmaculada) y el 23 de febrero en A Guarda (a las 19:00 h en la Praza Avelino Vicente).

Con estas concentraciones se busca poner de relieve “unha situación transversal que afecta a toda a veciñanza, que compromete e pon en risco a nosa saúde actual e futura, e que con unidade temos máis forza para reinvindicar”.

La Mancomunidad reclama desde hace tiempo una mejora de la atención sanitaria que ponga fin a la degradación progresiva de los centros de salud, con falta de medios personales, instalaciones deficientes y en progresivo deterioro desde hace años. Una situación de precariedad que se vio acentuada con la llegada de la pandemia, con una merma de la atención presencial y medidas tomadas por Sanidade que atentan contra la calidad del servicio. Las regidoras y regidores de la Mancomunidad dan su apoyo a los profesionales de la salud y continuarán luchando para garantizar que estos puedan desarrollar su trabajo en condiciones dignas, asegurando al mismo tiempo la calidad de atención al vecindario.