El Concello de O Rosal ha puesto en marcha el proyecto de recuperación de hábitats naturales en el espacio Red Natura en As Eiras, unas obras que comenzaron a ejecutarse esta misma semana y que se prolongarán durante el año 2021 con las que se busca dar un impulso a la recuperación y puesta en valor de las riberas del Miño a su paso por el municipio.

Para la realización de estas actuaciones, el Concello consiguió una subvención de más de 24.000 euros de la Xunta de Galicia al amparo de las ayudas a inversiones no productivas vinculadas a la realización de objetivos agroambientales y climáticos en ayuntamientos incluidos en la Red Natura 2000, cofinanciadas con fondos Feader en el marco del Prorgama de desarrollo rural (PDR) de Galicia 2014-2020.

Esta zona, integrada en una franja continua de la ribera gallega del curso bajo del río Miño considerada Zona de Especial Conservación y Zona de Especial Protecciones para las Aves, se ve afectada en la época estival “pola grande afluencia de persoas que acoden a ela a desfrutar da praia ou da ruta homologada da Senda dos Pescadores, enchendo en ocasións de vehículos ata a beira mesma do río, ocupando áreas potenciais para actividades de lecer, deteriorándose a paisaxe e provocando danos á vexetación”, explica la concejala de Medio Ambiente de O Rosal, Sara Vicente.

Para evitar el progresivo deterioro, el Concello realizará varias intervenciones que permitan la reordenación del espacio público empleando modelos más respetuosos con la naturaleza, retirando los vehículos motorizados del entorno de la playa de As Eiras y de la orilla del río. Para eso, ya está habilitando una zona de aparcamiento en batería en el límite del espacio natural, coincidente con la margen de la carretera local próxima a la ribera y con capacidad para coger a los muchos turismos que accedían hasta la orilla.

Esta medida se complementará con la instalación de estructuras que impidan el acceso de los vehículos hasta la playa y cortando la pista existente en la actualidad, que quedará para uso exclusivo de peatones y bicicletas, así como de ambulancias o máquinas de la comunidad de montes para el mantenimiento de la zona. Todo esto va a permitir la regeneración de la zona y «mellorar o estado de conservación dos tipos de hábitat naturais, así como as condicións do seu ámbito nos espazos protexidos Rede Natura 2000 con tipoloxía de zonas húmidas e corredores fluviais«.

Por otra parte, se promoverá la información y concienciación ambiental a través de la instalación de señalización que permita comprender los objetivos beneficiosos de limitar el acceso de vehículos a motor y potenciar el uso peatonal.

Las actuaciones finalizarán con la eliminación de especies invasoras dispersas, así como del foco de robinia o falsa acacia, un árbol originario del norte de América de presencia menos frecuente que la acacia negra, pero con un comportamiento invasor más agresivo y de mayor resistencia a los tratamientos. Estos trabajos de erradicación son complementarios a otros llevados a cabo en otras zonas del Baixo Miño, como los que se desarrollan en las riberas de San Xoán de Tabagón y San Miguel de Tabagón por iniciativa de las respectivas comunidades de montes.