El Concello do Rosal sigue dando pasos en su programa de intervenciones en los caminos rurales con el final de nuevas obras de mejora en diferentes infraestructuras que sufrieran importantes daños tras las recurrentes inundaciones del pasado invierno. Unas obras que, como explica la alcaldesa, Ánxela Fernández Callís, buscaban “mellorar a realidade e aumentar a comodidade e seguridade viaria en tres camiños nos que as fortes choivas ocasionaron importantes estragos ao tempo que realizamos novos labores de mantemento, como a renovación do pavimento, deteriorado nalgunhas zonas”.
En esta ocasión, el Concello reparó casi 12.000 metros cuadrados en los caminos de Canas y Morraceira y en una parte de A Estrada de Couselo desde el cruce entre el Camiño Barriños y el Camiño Couselo de Abaixo hasta el Camiño Vilariños, en Fornelos. Los trabajos supusieron una inversión de 140.000 euros financiados a través de una subvención de la Diputación de Pontevedra para la reparación de daños causados por las intensas lluvias de diciembre de 2022, que causaron grandes daños en bienes, equipamientos, infraestructuras e instalaciones municipales.
A través de estos trabajos se procedió a reparar las zonas que presentaban deterioro y que podían afectar a la seguridad de la circulación del tráfico rodado, renovando la superficie de la calzada y mejorando sus características funcionales, así como su durabilidad.

