El cáncer es una de las principales causas de mortandad en el mundo, con un importante aumento de casos cada año, por eso educar en la prevención, acompañar a las personas enfermas y a sus familias y apostar por la investigación es fundamental para paliar el impacto de la enfermedad.

Tres líneas en las que la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) lleva años trabajando, también en O Rosal, donde sólo de enero a octubre del año pasado realizaron 26 intervenciones con pacientes oncológicos del municipio.

La alcaldesa, Ánxela Fernández Callís, mantuvo un encuentro con la nueva delegada en O Baixo Miño de la AECC, Pilar Barbosa, y con el coordinador territorial en Pontevedra, Telmo Crespo, para hablar del importante papel que juega la entidad en el Concello rosaleiro y de futuras colaboraciones entre el Concello y la entidad. “Temos que felicitar á Asociación Española contra o Cancro por ese gran labor que están a desenvolver no Rosal, por esa implicación e por facer o día a día de doentes e familias moito máis levadeiro, acompañándoas, atendéndoas e asesorándoas en momentos tan delicados”, destacó la regidora.

Por su parte, la AECC Baixo Miño quiso “agradecer o apoio prestado en todo momento polo Concello, que a través das subvencións por concorrencia competitiva a entidades permitiunos aumentar as axudas e levar a cabo todos os proxectos que temos en marcha». La asociación hizo un llamamiento a la participación del vecindario animando a todos los rosaleiros a que se sumen al voluntariado de acompañamiento con el que cuenta la AECC.

En la actualidad, la AECC Baixo Miño cuenta con un punto de atención informativo presencial en el Centro Social Polivalente en el que atienden todos los miércoles de 10.00 a 12.00 horas y tienen a disposición de las personas interesadas un número de teléfono de información, el 647 771 998. Además, ofrece información, apoyo y asesoramiento médico, psicológico y social las 24 horas del día durante todos los días del año.

La asociación también cuenta con otros servicios gratuitos para pacientes oncológicos y su familia, como un programa de atención social para mantener o recuperar la calidad de vida que se ve afectada por la enfermedad y tratamientos a distintos niveles, otro de apoyo emocional o uno de rehabilitación integral a personas con cáncer de cabeza y cuello, ayudando a afrontar los trastornos derivados de la cirugía y a mejorar y recuperar el habla. Además, tiene en marcha un programa de deshabituación tabáquica con una tasa de éxito del 60%.