El pasado 23 de junio, el patrón del ferry Santa Rita de Cassia detectó un escoramiento anormal en la plataforma de atraque del transbordador entre A Guarda y Caminha, hecho que se puso, de forma inmediata, en conocimiento de los responsables de Portos de Galicia, en la actualidad propietarios y gestores de la estructura.

A partir del día 27 de junio, Portos de Galicia cerró la instalación para hacer reparaciones de urgencia con el objetivo de recobrar la estabilidad de la plataforma. Las reparaciones finalizaron, según las informaciones que tiene el Concello de A Guarda, el 29 de junio.

A pesar de que finalizaron las obras, Portos mantiene cerrado el acceso al muelle y el ferry sigue sin poder funcionar. Desde Portos comunicaron al Concello que no se permitiría el uso de la plataforma para el transito de ningún tipo de vehículo debido al estado avanzado de corrosión que, según a Portos, coloca la estructura en un nivel de servicio inferior a aquel para el cual fue diseñado.

Hay que recordar que el Concello de A Guarda paga unas tasas a la Xunta, que dependen del número de pasajeros y de vehículos que utilicen el transporte, para poder usar la plataforma de atraque. El Concello lleva pagando estas tasas desde el comienzo del funcionamiento del ferry en 1995

En vista de la urgencia de la situación el Concello de A Guarda se dirigió a Portos de Galicia solicitando que abra de nuevo el muelle del ferry y que pueda comenzar a funcionar el transporte. Hay que tener en cuenta que es en este mes de agosto cuando más demanda hay de este transporte transfronterizo entre A Guarda y Caminha.

Asimismo, el Concello solicitó a Portos de Galicia que haga las reparaciones necesarias en la plataforma para que, a la mayor brevedad posible, puedan embarcar de nuevo vehículos dado que el transporte de vehículos es la principal demanda a la hora de cruzar el estuario del Miño en ferry.