El hospital Povisa se ha convertido en el primer hospital gallego certificado por  Aenor por la aplicación de sus protocolos frente al COVID-19. Esta acreditación garantiza que los diferentes procedimientos puestos en marcha para la prevención de la transmisión del virus en el centro son efectivos y están diseñados e implementados de acuerdo con las medidas establecidas por el Ministerio de Sanidad y otros organismos en materia de prevención e higiene.

El sello tiene una validez por un año, en el que deberá someterse a revisiones de seguimiento de manera trimestral y certifica tanto las áreas de atención hospitalaria como las estancias ambulatorias y consultas externas de las policlínicas de las calles Barcelona y Gran Vía o el centro de Rehabilitación.

Desde que el pasado marzo se diagnosticara el primer caso positivo de infección por coronavirus, el hospital Povisa, en coordinación con el resto de hospitales de Ribera Salud y en línea con las directrices del Sergas, ha establecido medidas como el diseño de circuitos para evitar la transmisión del virus,  medidas tecnológicas para la atención y apoyo a pacientes y familiares, medidas de aseguramiento de equipos, formación y apoyo a los profesionales y de información a pacientes, etc. Estos estrictos protocolos incluyen desde el tratamiento del paciente con COVID-19, medidas de acceso al centro, el uso adecuado de equipos de protección personal (EPPs), o procedimientos de desinfección y gestión de residuos, hasta medidas actuales para garantizar para una atención segura.

El certificado se ha obtenido tras superar una primera fase documental, en la que se revisaron más de 60 protocolos implantados para afrontar la crisis y garantizar la continuidad de la actividad asistencial y la preparación ante un posible nuevo rebrote, y una segunda fase realizada in situ en las instalaciones que se ha llevado a cabo para comprobar evidencias de que Povisa garantiza la seguridad de sus trabajadores y pacientes. “Este certificado avala tanto las medidas de choque realizadas en cada fase de la crisis como los planes desarrollados para minimizar el impacto en la atención a los pacientes y estar preparados ante la posibilidad de que haya un nuevo brote del virus”, ha indicado la responsable de Calidad de Povisa, Valle Quintela, que ha remarcado que la auditoría ha sido “muy exhaustiva” y que se ha superado sin que se haya hecho constar ningún apartado de no conformidad.

La evaluación que realiza Aenor valora un amplio abanico de aspectos como la identificación y gestión de riesgos para pacientes; la gestión de la salud en el trabajo que incluyó la realización de 1300 análisis serológicos de SARS-CoV-2 a los empleados; la formación, información y comunicaciones desarrolladas; las medidas organizativas (control de acceso y aforo o distancia de seguridad garantizada en las zonas comunes); protocolos de protección (uso de EPPs), así como las buenas prácticas de desinfección y limpieza.

“Aunque hayamos obtenido este reconocimiento no podemos bajar la guardia y sigue siendo fundamental que estemos en alerta tanto nosotros como los pacientes y se respeten las medidas de distancia social y los protocolos de seguridad establecidos para limitar los contagios”, ha señalado Rafael Cabadas, director asistencial de Povisa.