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Defensa. Y más defensa. A este planteamiento se ha agarrado el Mecalia Atlético Guardés en la tarde de este sábado en A Sangriña para arrollar, sin ningún tipo de titubeos, al Aula Alimentos Valladolid (29-21, 13-8 al descanso) en el primero de los tres partidos que ambos conjuntos protagonizarán en dos semanas.  La renta local llegó a los once tantos (23-12) pero los últimos diez minutos sirvieron para que las vallisoletanas maquillasen el resultado. El Guardés vuelve a ganar cuatro jornadas después y se mantiene cuarto en la Liga Guerreras Iberdrola.

El partido empezó loco pero con el Guardés tomando ya la delantera. El parcial de inicio de 3-0 podría haber sido incluso más abultado si no se hubiesen encadenado varios errores de lanzamiento de Mazza, Urban o Barbosa y la buena lectura de la portera Lulú Guerra. El Aula, dirigido por Bea Puertas, tampoco acertaba en sus decisiones o se topaba con una gigante Marisol Carratú bajo palos. Grosso desatascó desde 9 metros (3-1), Cuadrado rápidamente colocó el 3-2, respondió Campos para el 4-2 y la pivote Yunis Camejo se revolvió en 6 metros para colocar al Aula a un gol tras varias acciones alternas de Guerra y Carratú.

Y llegó el primer arreón local. Carratú paraba, Campos se colaba entre la defensa visitante y aunque ambos conjuntos encadenaban errores las de Peñas eran las que más sufrían incapaces de superar a una defensa guardesa 6.0 con Campos y Gómez en el centro que trabajó de manera brillante. Y precisamente era eso, la defensa, la que permitía al Guardés ir cimentando su renta. Gol de Bravo, parada de Carratú, gol de Campos y primera ventaja holgada (+5, 8-3) que llevaba a Peñas a pedir su primer tiempo muerto (Min. 16:52). E incluso tardó un par de minutos más el Aula en romper la sequía a través de Elba Álvarez y a continuación con golazo de Yunis Camejo. Unos minutos y cambiaban las tornas, ya que Prades, preocupado, decidió detener el juego y dar indicaciones a las suyas para encarar el último tramo de la primera parte (8-5). Parcial de 5-3 en diez minutos y con calma el Guardés se fue a vestuarios.

El equipo, con muchas rotaciones y reparto de minutos llegó muy despejado al inicio de la segunda parte. Ya todas las jugadoras habían contado con minutos -a excepción de Lorena Pérez, ausente hoy, y de la portera Meriem Ezbida, quien entró después del minuto 50-. Se vio a Barbosa, Mazza o Santiago en la posición de extremo izquierdo y al equipo adaptándose a las necesidades del grupo. Vuelta de vestuarios como un tornado y 15-8 para sentenciar el partido y rematarlo, aún más, con el apabullante 23-12. Después, desconexión y correcalles que permitió a las de Peñas maquillar el resultado y dejarlo en un orgulloso 29-21.

En la grada, mientras tanto, hubo fiesta, más de la habitual quizás por el ambiente del Carnaval. Los cánticos de siempre -¡Ahora equipo, ahora! o el versionado ¡que bonito es ver al Guardés ganando de diez!- estuvieron hasta acompañados por una ola de aficionados que celebraban con estilo las paradas de Carratú, las roscas imposibles de Lima o un mísil de Paulina Buforn. Una celebración quizás más optimista de lo habitual teniendo en cuenta que en ocho días Guardés y Aula vuelven a encontrarse, esta vez en unos cuartos de final de la Challenge Cup. De momento, las gallegas ya se han apuntado el primer pulso.

CRÓNICA: NURIA LAGO