La Guardia Civil ha detectado a dos ciudadanos extranjeros que intentaban copiar en el examen teórico del permiso de conducir mediante el uso de dispositivos electrónicos ocultos, según ha informado el Subsector de Tráfico de Pontevedra tras una actuación desarrollada los días 26 de mayo y 2 de junio.
La intervención fue realizada por agentes del Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT), a petición de la Jefatura Provincial de Tráfico, encargada de la realización de las pruebas oficiales. Los aspirantes, de 34 y 35 años, fueron identificados durante el desarrollo de los exámenes.
Dispositivos ocultos entre la ropa
Durante la inspección, los agentes detectaron que los implicados portaban distintos medios técnicos destinados a fraudar la prueba teórica del permiso de conducción. Entre ellos se encontraba un teléfono móvil escondido en el interior de la ropa, una microcámara camuflada, una tarjeta Bluetooth y un mini auricular en el oído, utilizados para recibir respuestas durante el examen.
Ante estos hechos, ambos candidatos fueron excluidos de las convocatorias en las que participaban, quedando automáticamente eliminados del proceso.
Controles para evitar fraudes en los exámenes
La Guardia Civil enmarca esta actuación dentro de los dispositivos de control preventivo destinados a erradicar el fraude en la obtención del permiso de conducción, especialmente mediante el uso de dispositivos electrónicos no autorizados.
Según fuentes del instituto armado, este tipo de inspecciones se realizan de forma habitual, especialmente sobre aspirantes procedentes de terceros países, debido a la detección recurrente de métodos de copia e incluso suplantaciones de identidad en este tipo de pruebas.
Posibles sanciones administrativas y penales
La Guardia Civil recuerda que intentar copiar en el examen teórico constituye una infracción grave que puede acarrear sanciones administrativas de hasta 500 euros, la anulación de la prueba y la prohibición de presentarse nuevamente durante un periodo de seis meses.
Además, en los casos más graves, estas conductas pueden derivar en responsabilidades penales por usurpación de estado civil o falsedad documental.
El cuerpo de seguridad subraya que estas prácticas no solo vulneran la normativa vigente, sino que también comprometen la seguridad vial, ya que permiten acceder al permiso de conducir a personas que no han demostrado los conocimientos necesarios para circular con seguridad.
Fuente: Guardia Civil
