Susto el que se llevó un conductor en la mañana de Navidad. Un joven circulaba con su Peugeot 206 por la PO-325 en dirección Gondomar. Al llegar a la rotonda de A Ramallosa, otro vehículo, un Opel Astra, se incorporó a la glorieta procedente de Baiona, el Peugeot no pudo esquivarlo y colisionaron frontolateralmente.
La fuerza del impacto, desplazó al Peugeot hacia la entrada del puente Románico y terminó encima de un muro de piedra y de un portal. A pesar de la aparatosidad del accidente, ambos conductores resultaron ilesos.
El siniestro, que se produjo poco antes de las 11:30 horas de este miércoles, levantó gran expectación y eran muchos los curiosos que registraron con sus teléfonos móviles el insólito lugar donde acabó uno de los vehículos. Hasta el lugar acudió la Policía Local de Nigrán.



