A dos meses de la declaración del Estado de Alarma, el Departamento de Benestar Social del Concello de Tomiño, hace balance de las medidas adoptadas para ayudar a las familias a llevar mejor la crisis ocasionada por la pandemia del Covid-19.

Así, recibieron ayudas de emergencia para alimentos, farmacia, alquiler, transporte, internet, etc. unas 60 familias (200 personas) por un total superior a los 8.000 euros, incluidas las prórrogas concedidas a muchos grupos familiares en situación de vulnerabilidad.

Pero las medidas tomadas desde el departamento de Benestar, fueron muchas más. Desde habilitar canales de comunicación con centros educativos, centros sanitarios y entidades sociales con el fin de atender a las personas con especial dificultad y garantizar la cobertura de sus necesidades básicas, hasta regular y reconfigurar los servicios de ayuda en el hogar de competencia municipal, adaptando las tareas y frecuencia, y garantizar la prestación completa en la modalidad de dependencia.

Al mismo tiempo, se incrementó el servicio de teleasistencia domiciliaria, aumentando las llamadas telefónicas de control diario, con el fin de contribuir a la tranquilidad y acompañamiento de las mismas, con especial seguimiento de las personas más vulnerables.

El departamento colaboró también en el reparto gratuito de menús a personas en situaciones de especial vulnerabilidad o ausencia de habilidades, coordinando la iniciativa solidaria de los vendedores del Mercado Municipal, y continuó las actividades de estimulación cognitiva en la tercera edad, con el reparto semanal de cuadernillos por los domicilios de personas mayores.

Por otra parte, la semana pasada se finalizó el reparto de la primera remesa de mascarillas higiénicas, confeccionadas por una red de costureras voluntarias en colaboración con la asociación de comerciantes y el Concello. De este modo, se entregaron en tres semanas consecutivas un total de 3.737 mascarillas, repartidas entre 38 establecimientos comerciales de Tomiño y Goián.

De manera simultánea, se comenzó la confección de una segunda remesa de mascarillas, repartiéndose ya el material entre las 16 costureras voluntarias, que realizarán otras 3.000 piezas.