El Concello de Tomiño sigue avanzando en la creación de la Senda do Pego, una infraestructura peatonal que conectará el núcleo urbano con el sendero del Miño, acercando a la ciudadanía a la ribera del río y generando nuevos espacios de ocio en un entorno de gran valor natural y paisajístico.

Tras mantener diversas reuniones con las propietarias de los terrenos afectados, el Concello ha presentado una reformulación del proyecto basada en las alegaciones vecinales, ajustando el trazado para mejorar la integración medioambiental de la actuación, reducir el impacto y lograr el máximo consenso social.

La alcaldesa de Tomiño, Sandra González, trasladó estas mejoras al presidente de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, José Antonio Quiroga, con quien firmó un nuevo convenio que garantiza la continuidad del proyecto durante el próximo año.

La actuación contempla una inversión global de más de 1,5 millones de euros en tres anualidades, de los cuales el 80% será financiado por la Confederación y el 20% por el Concello. Además de la construcción de un nuevo sendero paralelo al río Pego, el proyecto resolverá la problemática del colector general de saneamiento junto al Miño, actualmente en mal estado. Su renovación permitirá evitar infiltraciones y mejorar la depuración de aguas residuales, reduciendo la entrada de aguas pluviales y limpias en el sistema y optimizando el funcionamiento de la EDAR de Tomiño.

La alcaldesa destacó que se trata de un proyecto “de gran importancia estratéxica para o municipio, froito dun diálogo constante coa veciñanza e dun traballo firme para que Tomiño siga ofrecendo máis espazos naturais de calidade e unha mellor conectividade peonil”.

González añadió que la senda permitirá “gozar dun percorrido seguro e accesible xunto ao Pego e ao Miño, ampliando os espazos públicos de convivencia e fomentando un modelo de mobilidade máis sostible e respectuoso co medio ambiente”.

La Senda do Pego se enmarca en la apuesta del Concello por incrementar la red de sendas naturales, abriendo el territorio a la ciudadanía y mejorando su calidad de vida. El recorrido, de gran valor paisajístico, histórico y turístico, recupera un antiguo camino que conectará el centro urbano con el Miño mediante un itinerario de bajo impacto ambiental, que también servirá para promover el patrimonio natural y el turismo sostenible, ofreciendo un espacio idóneo para el paseo y la práctica deportiva.