El personal que trabaja desde la nave municipal de Guillarei, en Tui, ha visto mejorado este espacio tras una inversión de más de 60.200 euros que sirvió para realizar un acondicionamiento interior y la reforma integral de los vestuarios-aseos. Las obras fueron visitadas hoy por el diputado de Cooperación, Santos Héctor, acompañado por el alcalde, Enrique Cabaleiro, y el concejal de Medio Rural, Rafael Estévez.

Los nuevos vestuarios y aseos comenzarán a utilizarse de inmediato, tanto por los trabajadores del plantel del Concello, como por el personal temporal que refuerza los servicios de Obras y Limpieza en el marco de la Línea 3 del Plan Concellos de la Diputación o los contratados temporales procedentes de la Renta de Integración Social de Galicia (Risga).

Santos Héctor subrayó que estos vestuarios estaban en malas condiciones tras décadas de uso intensivo sin un adecuado mantenimiento, por lo que calificó la inversión como “dinero muy bien invertido”. “La obra quedó espectacular”, añadió. Santos Héctor apuntó que se habilitaron dos vestuarios que permitirán, en función de las circunstancias del servicio, disponer de un espacio femenino. Además, se eliminaron barreras arquitectónicas para adaptar las instalaciones a las personas con diversidad funcional.

El alcalde, Enrique Cabaleiro, recalcó su compromiso con las condiciones laborales del personal municipal de Obras y Servicios y se mostró feliz de poder dar un paso más hacia la mejora de su centro de trabajo.

El regidor expresó su agradecimiento a la Diputación “por permitirnos cumplir con este objetivo de dignidad laboral” y así destacó que la Diputación ya financió las obras de cambio de la cubierta en la nave, retirando las viejas láminas con amianto, con una inversión de otros 70.000 euros, y también financió la modernización de la antigua caldera y depósito de gasoil.

Las obras transformaron algo más de 70 metros cuadrados del semisótano de la nave de Guillarei, dándole una nueva vida también a una zona infrautilizada. La nave dispone ahora de un vestuario grande y otro pequeño que serán utilizados, en función de las necesidades. Hasta ahora todo el espacio presentaba un progresivo deterioro por culpa de las humedades en las paredes, suelo desgastado, carpinterías rotas, instalaciones sanitarias agotadas y defectos en útiles como espejos, dispensadores de jabón, etcétera.

Además, en esta misma zona había un pequeño archivo que fue trasladado al Centro de Formación para ganar espacio. Los trabajos permitieron solucionar todos estos problemas y dotar a los vestuarios de modernas duchas y también extractores para mejorar la ventilación. Además de esto, se construyó un falso techo de escayola, se cambió la instalación eléctrica y se anularon unas escaleras interiores.