ALFREDO

Este lunes, ochenta clientes de los barrios de Porto y Lourido de Mougás estuvieron doce horas sin luz. El causante, según la empresa suministradora, ha sido el temporal que afectó a la zona con rachas de viento que superaron los 123 km/h en Oia.

Pero este apagón no ha sido algo puntual. Los cortes en el suministro electro son habituales en estos barrios. “Hoxe había temporal, pero aquí marcha a luz ata en agosto, en pleno verán”, señala Javier Fernández Blanco, copropietario del albergue Aguncheiro. “Cando falta a luz os clientes non se poden duchar, non hai calefacción, non poden almorzar, non podemos rexistrar a ninguén porque non temos internet. Isto é un caos”, se queja el empresario cansado de que un día falte la luz y al otro también.

A escasos metros está el negocio de Marí Luz Granja. “A falta de luz aféctanos á hora de pesar os produtos, non podemos cobrar, non temos internet. Hoxe un cliente tívose que marchar sen a mercadoría porque non puidemos facer nada, estamos cansados dos cortes de luz que nos afectan ao noso negocio”, señala.

El apagón no sólo afectó a los establecimientos comerciales. Los vecinos de la zona también sufrieron las consecuencias de la falta del suministro eléctrico, entre ellos, 12 niños que se fueron al colegio sin poder desayunar.