ALFREDO GARCÍA

El Mecalia Atlético Guardés logró una trabajada victoria en su visita al Zubieta Evolution Zuazo. Lo hizo tras un primer tiempo gris, en el que llegó a ir tres goles por debajo. Pero la entrada de Carratú antes del descanso insinuó la explosión del segundo tiempo. Con la portera argentina en plan muro, la escuadra de Prades clavó un parcial de 1-9 en menos de 10 minutos, que la propulsó hacia la cuarta victoria en cinco partidos de Liga. Dos puntos que le permiten igualar con Rocasa y Gijón en la segunda plaza y que estuvieron muy marcados por el 40% de la portera argentina y los siete goles de Carla Gómez en la línea.

Y eso que el equipo miñoto entró atascado al partido. Sin fluidez. Las vizcaínas lo aprovecharon para marcar territorio con un 3-1 de salida que advertía lo en serio que iban. El dinamismo de su primera línea superaba a un 6:0 visitante poco profundo, más pendiente de cerrar las penetraciones en su final que en su origen.

Pero, aun cuando no brilla, este equipo siempre compite. Se sobrepuso a varios errores de lanzamiento desde los extremos con el juego de Arcos con la línea. Cuatro tantos de Carla Gómez, nacidos de otras tantas asistencias de la alicantina, que, no obstante, se le notaba algo agarrotada y sin chispa. Normal, el viaje a Austria y a Barakaldo y dos partidos en poco más de tres días pesaban.

Esa condición la notaron todas las jugadoras visitantes. Prades trató de rotar, con Miriam Sempere y Nazaret Calzado en el siete inicial. En el banquillo, seis efectivos más. Pocos, teniendo en cuenta que está siendo la norma en lo que va de temporada y que los minutos empiezan a pesar. De esta manera, Zuazo alcanzó una peligrosa ventaja de cuatro goles (9-5), con Maddi Bengoetxea haciendo mucho daño.

La reacción comenzó con dos tantos consecutivos de Carla Gómez, continuó con la entrada de María Sancha, que anotó dos dianas y provocó una falta en ataque y terminó de perfilarse con la comparecencia de Carratú en la cancha. La argentina firmó la primera de sus nueve paradas antes del descanso para ayudar a reducir a uno la diferencia (13-12). A la vuelta de los vestuarios, desató su tormenta. La bonaerense erigió un muro capaz de frenar a cualquier titán y empezó a parar un lanzamiento local tras otro. Y ya se sabe que en este juego, hay un trecho muy grande andado cuando la portería produce. El Mecalia pudo correr tras cada intervención de su capitana y consiguió goles fáciles. Martillo. Así hasta un demoledor 1-9 que ponía un claro 14-21 en el marcador de Lasesarre. No habían pasado ni diez minutos.

En esa situación, cabían dos opciones. La deseable para el Guardés era que Zuazo bajase los brazos. Pero no lo hizo. El equipo vizcaíno optó por el otro camino: el de luchar.  Sacó su espíritu de lucha. Así, poco a poco, comenzó a descontar goles en el tanteador. Llegaron entonces las dudas y con ellas, las jugadoras visitantes recordaron el esfuerzo acumulado. Era el momento del oficio. La producción de Carratú continuaba y sus compañeras colaboraron cerrando bien por dentro y obligando a las locales a lanzar desde los extremos. Y aunque a falta de tres minutos la escuadra vasca se puso a dos goles (24-26), un tanto de Arcos -que sin hacer su mejor partido firmó seis, el primero de ellos, el número 200 en División de Honor- cerró el encuentro.