ALFREDO // Nuria y su madre Tita con un conejo de cada parto

Nuria y su madre Tita no salen de su asombro. Llevan toda la vida criando conejos en su casa de Chavella, en Oia, y nunca les pasó nada parecido. Tienen una coneja en una jaula y a principios del mes de abril la juntaron con un macho que les dejó un vecino. Tras el apareamiento le retiraron el macho, y, un mes después, la hembra, que está sola en su jaula, parió tres gazapos.

Hasta aquí, todo normal, lo sorprendente es que 15 días después, a mediados del mes de mayo, la misma coneja dio a luz a otras dos crías, estas un poco más pequeñas (hay que recordar que los conejos necesitan más de un mes para volver a parir). “Sorprendeunos moito. A miña nai leva toda a vida criando coellos e nunca lle pasou isto, é a primeira vez”, afirma Nuria Carebelos, con un gazapo en la mano.

Pusieron el extraño parto en manos de una veterinaria. “Díxonos que era imposible. Que non era normal. Que era un caso moi raro, xa que a coella necesita máis dun mes para volver estar preñada”, explica Nuria, quien asegura que no tienen macho en casa y que la coneja está sola en su jaula.

El pasado domingo falleció uno de los gazapos del segundo parto, “pero o resto están a criarse eles sós e cada día míranse máis fermosos”.