El Rías Baixas se clasifica para el Campeonato de España como cuarto mejor equipo Élite
CEDIDA // Club Ciclista Rías Baixas 2016.

La Vuelta a Zamora arrancó esta mañana pero tendrá un doble sector. Por la mañana se disputará una etapa en línea y por la tarde una contrarreloj por equipos inusual por su distancia en el campo amateur con 32 kilómetros de recorrido entre Villaralbo y La Bóveda del Toro. Una lucha por escuadras que puede marcar importantes diferencias y que el Club Ciclista Rías Baixas encara con la máxima ambición. 

La entidad de O Val Miñor, con sede en Nigrán,  presenta un potente bloque para esta especialidad. Marcos Serrano alineará al guardés Aser Estévez, reciente subcampeón de España Élite de contrarreloj individual; al cántabro José Manuel Gutiérrez, cuarto en esa misma cita; al redondelano Samuel Blanco, subcampeón de Galicia Sub23 de esta modalidad; al rodador palentino Ángel de Julián; y a dos sub23 que se defienden bien este terreno como el berciano Jesús Nanclares y el ponteareano Cristian Mota.

Tras la innovadora jornada inicial, los escaladores asumirán el protagonismo en la ronda zamorana. El jueves se subirán cinco puertos puntuables entre Aliste y Trabazos, de 118 kms, y el viernes será el turno para la etapa reina: 81 kilómetros con una doble ascensión final al Alto de Chanos, un explosivo puerto de apenas dos kilómetros con rampas que superan el 10% de desnivel. La vuelta concluirá el sábado en la capital de la provincia con un circuito por las calles de la ciudad.

El Club Ciclista Rías Baixas llega a esta carrera puntuable para los rankings de la Real Federación Española de Ciclismo (RFEC) en un buen momento de forma como demostró el pasado fin de semana en la Vuelta a Ávila. Aser Estévez ocupó la cuarta plaza y Samuel Blanco la octavo en la general final de una ronda marcada por el calor y por la dureza de su recorrido.