CEDIDA // Empleadas de un supermercado del Val Miñor con las mascarillas de Nieves

Nieves Comesaña es una pequeña empresaria que regenta la mercería Barrosiña en la céntrica calle Eduardo Iglesias de Gondomar. El estado de alarma la llevó como a tantos otros autónomos a cerrar su establecimiento. Pero la gondomareña no se quedó de brazos cruzados y ha pensado que sería bueno aprovechar las horas de confinamiento en casa para aportar su granito de arena en la lucha contra el Coronavirus haciendo lo que mejor sabe, coser.

Ella, y seis alumnas más de su taller de costura, están confeccionando mascarillas de algodón 100%. Están trabajando cada una en su casa con el material que tienen en stock. “La idea surgió a raíz de que un grupo de enfermeras del Álvaro Cunqueiro nos pidió si podíamos hacer mascarillas. No lo pensamos dos veces y nos pusimos manos a la obra. Comenzamos el pasado miércoles y ya hemos hecho unas 500”, afirma la modista entusiasma de poder ayudar a los sanitarios, “ya que son los están en pleno contacto con el virus”.

Su labor humanitaria corrió como la pólvora por las redes sociales y son muchos los vecinos que se acercan a su casa a buscar mascarillas, “ya que en las tiendas no hay. Las mascarillas las regalo. No se puede aprovechar la desesperación para hacer negocio, seguro que me arruino un poquito más… pero nunca haré negocio con el dolor”, señala. Asimismo, Nieves subió un vídeo a su página de Facebook donde explica como elaborar las mascarillas.

Además de las mascarillas, la costurera y sus alumnas también elaboran mandilones con bolsas de basura de jardín que previamente compran en los supermercados. “Cada paquete nos da para 20 mandilones”, indica la empresaria que ve que esta crisis la va a obligar a cerrar su establecimiento tras más de 30 años sirviendo a los vecinos de Gondomar.

Vamos todas a por el bicho…💪💪👏👏👏👏👏

Publicada por Nieves Comesaña Costas en Viernes, 20 de marzo de 2020