La posibilidad de que el concierto de Deep Purple en el parque de Castrelos se retrase para proyectar en las pantallas gigantes el encuentro de la selección española frente a Austria ha generado una fuerte reacción entre numerosos aficionados al rock. Una de ellas ha sido Miriam Rodríguez, quien ha puesto en marcha una campaña de recogida de firmas en Change.org para pedir que se mantenga el horario original del espectáculo.

La iniciativa surge después de que trascendiera la propuesta de la Alcaldía de Vigo de retrasar el inicio del concierto para emitir el partido de fútbol, previsto para las 21.00 horas, una posibilidad que ha despertado un amplio rechazo entre muchos de los asistentes que ya habían adquirido sus entradas.

En el texto de la petición, Rodríguez explica que la decisión supondría un perjuicio para quienes compraron su localidad con la expectativa de disfrutar del concierto en el horario anunciado. «Soy una de las muchas personas que compró la entrada para ver a Deep Purple, una banda legendaria y venerada, en lo que prometía ser uno de los pocos conciertos de calidad en Vigo».

En la petición, Miriam Rodríguez lamenta que el concierto pueda quedar condicionado por la retransmisión deportiva y advierte de la incertidumbre que esto generaría entre el público. «No es justo que el fútbol una vez más tome prioridad sobre la cultura musical y los sueños de los fans que han esperado con ansias este día«. Además, cuestiona cómo se gestionaría un posible alargamiento del encuentro. «¿Podría ser una hora de retraso? ¿O quizás más si hay prorroga?».

La impulsora de la iniciativa considera que un concierto de una banda de la dimensión internacional de Deep Purple no debería depender del desarrollo de un partido, especialmente tratándose de un grupo que visita la ciudad de forma muy esporádica.

La campaña solicita que el concierto se celebre a la hora inicialmente programada, defendiendo que los asistentes no deben verse perjudicados por una decisión adoptada pocos días antes del evento. Rodríguez sostiene que los aficionados a la música merecen el mismo respeto que cualquier otro público y concluye haciendo un llamamiento al apoyo ciudadano. «Como consumidores y apasionados de la música, exigimos que se mantenga el horario original estipulado para el concierto de Deep Purple en Vigo. Un evento musical no debería ser subyugado a un evento deportivo».