Embalse de Zamáns

El Concello de Vigo ha activado la situación de prealerta por sequía después de constatar el descenso de las reservas del embalse de Eiras, que a 6 de julio se encuentra al 86,7% de su capacidad.

El alcalde, Abel Caballero, explicó que los niveles actuales son inferiores a los registrados en las mismas fechas del año pasado e incluso peores que los de este periodo durante la sequía extrema de 2017.

Según indicó, con las reservas disponibles la ciudad dispone de agua para aproximadamente cinco meses, motivo por el que el Concello ha decidido poner en marcha de inmediato el protocolo de prealerta.

Entre las primeras actuaciones destaca la constitución del comité municipal de sequía, que realizará un seguimiento permanente de la evolución de las reservas, así como la aplicación de restricciones en los usos no prioritarios del agua.

Las medidas incluyen la suspensión de los baldeos con agua potable, la reducción de los riegos al mínimo imprescindible, el cierre de las fuentes ornamentales que no dispongan de circuito cerrado y la clausura de las duchas de las playas.

Asimismo, quedará prohibido llenar piscinas y lavar vehículos fuera de los establecimientos autorizados.

Caballero hizo un llamamiento a la ciudadanía para que adopte hábitos de ahorro de agua. Pedimos un consumo responsable, evitando el despilfarro de agua, cerrando los grifos cuando no se utilicen y priorizando las duchas frente a los baños.

El alcalde subrayó que Vigo afronta esta situación en mejores condiciones que en anteriores episodios de sequía gracias a las inversiones realizadas en los últimos años para mejorar la eficiencia de la red de abastecimiento.

Entre ellas destacó el plan de detección y eliminación de fugas, las obras de humanización de la ciudad y la nueva planta potabilizadora, financiada íntegramente por el Concello con una inversión de 23 millones de euros y respaldada por fondos europeos.

Según explicó, esta infraestructura permite captar agua a cotas más bajas, lo que incrementa en aproximadamente un mes la autonomía del sistema de abastecimiento.

En este sentido, afirmó que, «Se non fora pola potabilizadora e pola eliminación de fugas, hoxe teriamos auga só para tres meses; con estas actuacións temos garantía para cinco».

El regidor anunció además que el Concello enviará cartas a los municipios abastecidos por el sistema de Eiras —Soutomaior, Redondela, O Porriño, Mos, Cangas, Moaña, Gondomar y Nigrán— para solicitarles que también activen medidas de prealerta, ya que estos municipios representan aproximadamente el 40% del consumo del embalse.

Durante su comparecencia, Caballero volvió a reclamar a la Xunta de Galicia el inicio de las obras de la nueva presa prevista aguas arriba del río Oitavén, «que xa tería que estar rematada ou en construción, pero o goberno autonómico non quere facela».

El alcalde recordó que esta infraestructura fue acordada entre las distintas administraciones y considera que permitiría garantizar el abastecimiento incluso durante los episodios más severos de sequía.

Asimismo, criticó que la administración autonómica continúe sin autorizar el uso de agua regenerada procedente de la depuradora para el baldeo de las calles.

Según defendió, esta medida permitiría mantener la limpieza viaria sin recurrir al consumo de agua potable. «Hai concellos de toda España que xa o fan e en Vigo seguimos esperando unha autorización que levamos anos solicitando» concluyó.