El Concello de Vigo ha dado luz verde a la licitación de las obras para instalar las rampas mecánicas de la Gran Vía en el tramo comprendido entre las calles Gerona y Tarragona, con un presupuesto de 9.142.652 euros. La Xunta de Goberno aprobó este viernes el inicio del procedimiento, con la previsión de que los trabajos puedan comenzar a principios de 2027.
El proyecto incluye la instalación de siete rampas mecánicas, protegidas por pérgolas y con una longitud total de 300 metros. Cada una de ellas tendrá unas dimensiones diferentes, de entre 33 y 46 metros de largo, y se ubicará en el bulevar central de la avenida, concretamente en la parte de cemento.
La intervención busca mantener el diseño actual de este espacio y preservar su arbolado. Así lo explicó el alcalde al señalar que «queremos manter nesta zona o vello modelo, coas árbores que imos respectar», en referencia a la intención municipal de conservar los árboles existentes y respetar la configuración de esta parte de Gran Vía.
Además de facilitar los desplazamientos a pie, la instalación de las rampas pretende mejorar la accesibilidad, fomentar la movilidad sostenible y potenciar la actividad comercial de la zona. La actuación se enmarca en una estrategia de modernización urbana que también incorporará tecnologías inteligentes para la gestión del tráfico y de los servicios municipales.
En este sentido, el Gobierno local prevé implantar soluciones vinculadas al concepto de Smart Cities en todo el ámbito de intervención, con el objetivo de avanzar hacia una gestión más eficiente de la movilidad y de los servicios urbanos.
El proyecto contempla, asimismo, incrementar la vegetación del bulevar sin eliminar la existente, combinando la mejora de la accesibilidad con la conservación del entorno.
La licitación contará con cofinanciación de los fondos europeos FEDER, que contribuirán a sufragar una actuación cuyo presupuesto supera los nueve millones de euros.
El Concello trabaja también en el diseño del segundo tramo, que discurrirá desde la calle Tarragona hasta Illas Baleares y que tendrá un coste estimado de ocho millones de euros.
La suma de ambas actuaciones superará los 17.142.652 euros, una inversión con la que el Ejecutivo municipal pretende modificar la movilidad en este eje urbano y facilitar los desplazamientos entre diferentes puntos de la ciudad.
El alcalde defendió el alcance de esta transformación al asegurar que las nuevas infraestructuras «cambiarán a forma de entender a cidade igual que o Halo ou as ramplas de Gran vía na zona de Urzáiz que cambiaron a mobilidade».
