El delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, José Manuel Cores Tourís, comprobó esta mañana el inicio de los trabajos de mejora de la carretera PO-353 en el tramo entre Pancenteo y Marzán, en O Rosal.

En la visita, el delegado estuvo acompañado del alcalde de la localidad, Jesús María Fernández, así como del jefe territorial de Infraestructuras en Pontevedra, José Luis Díez.

Los trabajos tienen como objetivo, según explicó Cores Tourís, “la mejora de la seguridad viaria de esta carretera a lo largo de más de 2,2 kilómetros mediante la ampliación de su plataforma, la mejora del firme, la incorporación de aceras y sendas peatonales y el acondicionamiento del drenaje y la señalización existente”. También se mejorará, de este modo, su accesibilidad, tanto de los vehículos como de los peones.

Las obras, que darán continuidad a las ejecutadas en A Guarda y que tienen un plazo de ejecución de 6 meses, contemplan una actuación en la sección de la carretera, la renovación y ampliación de las aceras, la incorporación de una senda peatonal, el relevo del drenaje longitudinal, y la ampliación de los drenajes transversales, refuerzo de firme y renovación de la señalización, balizamiento y defensas a lo largo del trecho objetivo del proyecto.

De este modo, se aumentará la plataforma existente hasta los 7,5 metros de ancho, ajustándose en planta y alzado a la carretera actual. También se realizará un refuerzo del firme mediante extendido de una capa de regulación de 5 centímetros de espesor y una capa de rodaje de 3 centímetros.

Para la ejecución de estas obras, que tienen un presupuesto de 900.000 euros, se expropiaron un total de 139 fincas, lo que supuso un coste a mayores de 311.558 euros, elevándose así el coste total de la obra hasta los 1,2 millones de euros.

Con estas acciones se aumentará la comodidad de la circulación al ampliar el rayo de las curvas y se incrementará la seguridad y facilitarán los giros en condiciones más seguras, reordenando las intersecciones existentes en el tramo.