Pasaban pocos minutos de las siete de la mañana cuando un pescador avisaba a la Policía Local de Baiona y a la CEMMA de que había un delfín vivo varado en la playa Ladeira.
Tras hora y media, los biólogos de la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños y agentes de la Policía Local, consiguieron de nuevo que el mamífero volviera al mar. Pero sus esfuerzos por salvarle la vida fueron en vano. Una hora después, el animal volvía a varar. Esta vez en la playa de Santa Marta. El suceso no pasó desapercibido y era mucha la gente que se acercaba a la playa a hacer fotos.
“Trátase dun golfiño riscado de 2,20 metros e ten entre 15 a 20 anos. Decidimos rehidratalo e tentamos introducilo no mar. Ao principio tardou en reaccionar e saíu en dirección á boca da ría, pero ao final volveu varar. Tivemos que sacrificalo para que non sufrise. No que vai de ano xa en vararon nas costas galegas 150 animais,”, explicó Alfredo López, de la Cemma.
