Un velero de nombre Emilia y que navegaba bajo bandera de Suecia, ha encallado esta madrugada en la costa de Baredo, Baiona.
Ocurrió entorno a las dos de la madruga. Al parecer, según relató el único tripulante que viajaba a bordo, una indisposición puede estar detrás del naufragio.
«Escuché un ruido muy fuerte y ya vi las luces de emergencia del barco que estaban parpadeando. Al salir ya lo vi en las rocas y lo invité a mi casa para darle algo caliente. El hombre me comentó que le dio como un amago de infarto», explica Javier Martínez, el vecino que auxilió al tripulante, un sueco que partió del puerto de Muxía y se dirigía a Baiona.
El velero, de 9 metros de eslora y 3 de manga, está muy dañado y con un boquete en un costado. Su rescate va ha muy complicado, tanto por mar como por tierra, ya que se encuentra en un lugar de difícil acceso y sólo se puede llegar a pie por las rocas del mar.
A la zona se desplazó la Guardia Civil y la lancha de Salvamento Marítimo Salvamar Mirach.




