El turismo itinerante gana terreno en Nigrán. Desde este verano, el municipio cuenta con la primera área pública de servicio para caravanas de la comarca, ubicada en el polígono de Porto do Molle, que en apenas semanas de funcionamiento ya recibe una media de más de veinte vehículos al día.
El espacio, habilitado en un aparcamiento entre las calles Xial y Barreira, a escasos metros del centro comercial Nasas, ofrece de manera gratuita el vaciado de aguas negras y grises, una necesidad básica para este tipo de turismo. Su emplazamiento es estratégico: además de situarse junto a una gran zona comercial, coincide con la parada del Nigranbus lanzadera hacia Praia América, operativo en fines de semana y festivos.
“Está funcionando maravillosamente. El turismo de caravanas creció exponencialmente y no podemos obviarlo. Desde el Concello queremos atraerlo de un modo medioambientalmente sostenible y responsable, ofreciendo un servicio de calidad que nos sitúe como destino preferente”, destacó el alcalde, Juan González, quien subrayó la importancia de que las descargas de aguas residuales se realicen en puntos autorizados para su correcto tratamiento.
El regidor incidió también en la comodidad del enclave. “Aquí pueden vaciar las aguas, aparcar a la sombra y desplazarse tranquilamente a la playa o a hacer compras. Además, está a un paso del paseo fluvial del río Muíños, que desemboca en Praia América”.
El auge de este tipo de viajes se intensificó tras la pandemia. En 2020, el Concello de Nigrán fue pionero en regular el estacionamiento de caravanas en primera línea de playa, habilitando 30 plazas exclusivas repartidas entre Praia América, Panxón, Patos y Cansadoura. La normativa establece que estos vehículos solo pueden estacionar en esas zonas señalizadas entre las 10:00 y las 21:00 horas.
Fuera de ese horario, las caravanas tienen libertad para aparcar en los mismos espacios permitidos para turismos convencionales. En este contexto, la nueva área de Porto do Molle se revela como un recurso complementario y muy útil, especialmente en temporada alta, cuando las plazas en los arenales suelen estar completas.

