La vida de Yesenia, una joven de 23 años de Tomiño, cambió de forma radical el pasado 24 de diciembre de 2025 cuando sufrió una caída de caballo que le provocó un traumatismo craneoencefálico grave. Ahora, mientras continúa su recuperación, su entorno más cercano ha puesto en marcha una campaña de crowdfunding solidario para poder afrontar los próximos pasos de su tratamiento y la adaptación de su vivienda.
Yesenia ha pasado por distintos hospitales, Cunqueiro, Fátima y Meixoeiro, en un recorrido médico intenso que ha ido marcando también su evolución. Este jueves, según está previsto, recibirá el alta hospitalaria, pero su proceso de recuperación está lejos de terminar.
Su familia explica que la joven necesita ahora una «rehabilitación neurológica intensiva en el ámbito privado, además de importantes obras en su casa para adaptarla a sus nuevas necesidades, incluyendo mejoras en accesibilidad como cambios en el baño, instalación de ayudas técnicas o sistemas para salvar escaleras».
“Tengo tan sólo 23 años y por desgracia sufrí un accidente con mi caballo el día 24 de diciembre. Necesito ayuda para recibir rehabilitación y con ella poder mejorar mi calidad de vida. Sé que tengo un largo recorrido y por ello pido que me ayudéis con lo poco o mucho que podáis”, expresa un mensaje difundido a través de la campaña.
El proceso médico ha estado marcado por una evolución lenta pero esperanzadora. Tras la operación en el Hospital Álvaro Cunqueiro, inicialmente los especialistas no apreciaban signos de mejoría y llegaron a considerar que su nivel de conciencia era nulo. Sin embargo, el paso por el centro de Fátima supuso un punto de inflexión.
“En las dos primeras semanas vimos mucha recuperación”, explica su madre Sandra. Con el tiempo, Yesenia ha empezado a mostrar respuestas significativas, reconoce a su entorno, identifica a sus amigos y es consciente de lo que le ocurrió. Incluso utiliza una tabla para comunicarse, donde ha llegado a señalar la dirección de su casa, como muestra de su deseo de volver.
Durante su estancia en Fátima realizaba sesiones de rehabilitación de hasta cuatro horas diarias, mientras que en el Meixoeiro, donde fue derivada posteriormente, la atención se redujo a apenas media hora al día, hasta su alta prevista para este jueves.
Ante esta situación, la familia ha contactado con un centro privado de rehabilitación neurológica en Tui, donde continuará su tratamiento, además de apoyo de logopedia y otras terapias complementarias, todas ellas fuera del sistema público.
A todo ello se suma la necesidad de adaptar su vivienda, con medidas como la instalación de una silla elevadora o salvaescaleras, así como una ducha adaptada que permita mejorar su autonomía y seguridad en el hogar.
