El alcalde de Gondomar, Paco Ferreira, ha rechazado las acusaciones de Manifiesto Miñor sobre un supuesto episodio grave de vandalismo en A Ponte das Ánimas, después de que la formación denunciase la retirada de varias losas centenarias, pintadas y basura en este elemento patrimonial.
En un comunicado remitido a los medios a través de WhatsApp, Ferreira niega que los daños tengan la gravedad señalada por el portavoz de Manifiesto Miñor, Antonio Araújo, y asegura que únicamente se han retirado dos o tres piedras que se encontraban sueltas en la base del puente. “Desmentimos primero que haya actos de vandalismo en A Ponte das Ánimas y que sean tan graves como él dice. Lo único que hay son dos o tres piedras en la base del puente que estaban sueltas y las arrancaron y las tiraron al río”, afirma Ferreira.
El regidor considera que la actuación necesaria es sencilla y pasa por recolocar las piedras en su lugar, al tiempo que agradece que la situación haya sido comunicada al Concello. “Simplemente se trata de colocarlas en su sitio. Evidentemente agradecemos que informe al Concello de esta situación, ya que él vive la escasos 20 metros del Puente, y puede ver cómo está y si sufre daños a diario”, apunta.
El alcalde también cuestiona la referencia de Manifiesto Miñor a la existencia de pintadas. Según explica, no se trata de nuevos grafitis, sino de una antigua pintada ubicada en una esquina del puente. “Tampoco hay graffitis, hay un viejo graffiti en una esquina que, por cierto, nos aconsejan más dejarlo y que con el tiempo se vaya borrando, a tener que aplicarle cualquier chorreado a la piedra”, subraya.
Ferreira recuerda además que la estructura ya fue objeto de una restauración de sus muros hace años, y considera que no existe motivo para presentar la situación actual como uno de los episodios más graves de vandalismo sufridos por el puente.
Otro de los aspectos que rechaza el alcalde es la distancia señalada por Manifiesto Miñor entre A Ponte das Ánimas y la Casa do Concello. Araújo había situado el puente a menos de 150 metros de la sede municipal, mientras que Ferreira asegura que la distancia es de unos 400 metros.
Ferreira también se pregunta qué tipo de medidas reclama Manifiesto Miñor cuando pide una actuación municipal para proteger el puente, planteando si se pretende instalar vigilancia permanente, «no se si se refiere a que tenemos que poner una cámara o poner allí un policía a diario”, comenta.
El alcalde considera que la denuncia transmite una imagen excesivamente negativa de la situación y defiende que los daños detectados pueden solucionarse sin necesidad de generar alarma. Ferreira concluye acusando a Manifiesto Miñor de exagerar el alcance de los daños y reclama que no se genere una percepción de inseguridad que, a su juicio, no se corresponde con la situación del puente.
