La potente borrasca que atravesó Galicia con rachas de viento que superaron los 107 km/h en Oia y unas precipitaciones de 81,8 L/m2 en esta misma localidad y en Baiona, ha provocado numerosas incidencia a lo largo de toda la madrugada.
En la playa de O Muiño de A Guarda, la crecida del Río Miño destrozó el paseo fluvial y provocó desperfectos en las tuberías de aguas fluviales.
En Tui, los Bombeiros do Baixo Miño rescataron a los ocupantes de un vehículo que circulaba a las 5:30 horas por la Avenida de la Concordia, tras quedar atrapados en el interior por culpa de las intensas lluvias.
En Viladesuso las lluvias inundaron el bajo de una casa sin que sus ocupantes resultaran heridos y provocaron el corte de un carril de la carretera PO-552 a la altura de la gasolinera de la localidad. A las tres de la madrugada, una avería dejó sin luz a 1.600 vecinos de Oia que no recuperaron el suministro hasta las cinco de la mañana.
En Marzán, O Rosal, el sótano de una vivienda también se inundó sin causar daños personales y un muro de piedra se derrumbó sobre las seis de la mañana en Couselo. La carretera permaneció cortada hasta que los Bomberos del GES de A Guarda retiraron los escombros.
Las lluvias también causaron inundaciones en las pistas deportivas de Gondomar y en una rotonda en Porto do Molle, que obligó a intervenir al GES de O Val Miñor.

