La Consellería do Mar ha sacado a concurso el proyecto de reforma y acondicionamiento de la lonja de Baiona por un importe de 1,5 millones de euros, y para el cual se han presentado 24 empresas. Es un pastel muy jugoso debido a la gran envergadura de la obra, por eso le han salido tantos pretendientes.
El proyecto pretende unificar los dos inmuebles existentes en la actualidad para distribuir en el mismo edificio las actividades de las oficinas y la lonja, y así, mejorar las condiciones de trabajo, tanto para operarios como para marineros, ya que, al disponer de más espacio, habrá dos zonas, una para las subastas y otra para la clasificación de productos.
El plan incluye la construcción de un nuevo edificio en el que se reubicarán los nuevos departamentos de trabajo y almacenamiento. Esta nueva edificación se levantará a continuación del actual, de manera que estén próximas, pero en espacios diferentes a los de la lonja. En la planta baja se instalarán nuevas cámaras frigoríficas, así como una zona para depositar el marisco que se extraiga antes de las subastas, además de un despacho para el biólogo. El nuevo inmueble, con una superficie de 291 metros cuadrados, acogerá la zona de almacenaje y trabajo, lo que es la zona de chabolas, y donde los marineros guardan sus pertenencias.
Los visitantes podrán seguir la subasta desde el exterior gracias a la instalación de unos ventanales de suelo a techo en la primera planta, que albergará las oficinas administrativas. Además, se habilitará en este lugar las oficinas de gestión y la de Portos, la ventanilla de atención a la lonja y dos salas de reuniones.
El porche frontal se cerrará, manteniendo el primer pórtico de madera en el exterior. El espacio resultante se destinará a almacén y dará paso a los vestuarios y aseos de la lonja.
Esta actuación que pretender llevar a cabo la Consellería do Mar, es la principal reforma que se realiza en las instalaciones tras veinte años de servicio y con el Plan Especial del Puerto en la mano. La intención del Ente Autonómico es intentar resolver lo antes posible el concurso para poner en marcha los trabajos, con un plazo de ejecución de nueve meses.
