Durante todo el fin de semana, las actividades fueron constantes y la participación, entusiasta. Las salidas a bordo del «Piueiro» agotaron todas las plazas, y las maquetas de embarcaciones -remolcadores, barcos de guerra, pesqueros o de vela tradicional- sorprendieron por su calidad y detalle.

La navegación de maquetas en la piscina habilitada en el puerto, incluidas las navegaciones nocturnas, se convirtió en uno de los grandes atractivos de esta edición. La luz y el reflejo de las embarcaciones en el agua crearon un ambiente mágico que cautivó tanto a niños como a adultos.

Los talleres para niños y niñas, como los de navoas y barcos de lata, contaron con una extraordinaria acogida, con participación constante durante todo el fin de semana. La propuesta volvió a demostrar la capacidad de A Rosegha para acercar la cultura marinera a las nuevas generaciones desde el juego y la creatividad.

Desde la Asociación Piueiro destacan el “orgullo compartido e o apoio unánime” que hizo posible el éxito de esta edición, y agradecen especialmente la colaboración de los vecinos y vecinas, del Concello de A Guarda y el apoyo de la Diputación de Pontevedra, fundamentales para la consolidación del proyecto.

A Rosegha naceu para honrar o que fomos e para seguir sendo mar. Non é só unha festa: é unha forma de lembrar quen somos e onde pertencemos«, señalan desde la organización.

A Rosegha concluye, pero la emoción permanece, y la asociación ya piensa en el futuro: el próximo año volverán a navegar en el mar de A Guarda las embarcaciones tradicionales, mientras que en la piscina seguirán las maquetas haciendo las delicias de todos los asistentes.