Centro Cultural de Baíña
ALFREDO // Centro Cultural de Baíña (Archivo)

Lejos de solucionarse, la guerra abierta entre una ganadera y la comunidad de montes de Baíña se recrudece. Tras las denuncias presentadas por Diana Pino sobre las irregularidades que presenta el centro cultural de Baíña, éste ha cerrado por orden municipal hasta que la comunidad de montes presente toda la documentación en el Concello de Baiona para legalizar el inmueble.

Mientras tanto, los perjudicados son los 50 alumnos del campamento urbano que no tienen donde celebrar las actividades y que se ven obligados a realizarlas en la explanada del centro cultural.

Por otra parte, el festival intercéltico que el centro cultural organizaba todos los años en el mes de septiembre, también se verá afectado por el cierre del inmueble y este año no se celebrará.

Denuncia:

Diana Pino denunció, con la ayuda de un abogado y un arquitecto, todas las irregularidades urbanísticas que encontró en las viviendas de Baíña, a raíz de la negación de la comunidad de montes de no admitirla como comunera. Entre esas presuntas irregularidades urbanísticas está el inmueble del centro cultural.

Pino manifestó entonces que “voy a llegar hasta el final y hacer lo mismo que han hecho ellos. De momento denuncié a cinco, pero hay 140 comuneros, los demás que se vayan preparando”. Al parecer, la pastora tuvo que “malvender 40 reses. Tengo las vacas presas en la finca y gasto unos 4.000 euros al mes en su manutención.”