RUBÉN MORAIS // Los bomberos sofocando las llamas en el vehículo

Pasaban pocos minutos de las dos de la mañana cuando una familia de Bornetas, en Tui, se despertó tras escuchar un fuerte estruendo. Al principio pensaron que era un trueno, pero al salir a la ventana ya vieron un coche empotrado contra la casa y salieron a la calle a socorrer a las posibles víctimas.

“Salimos y ya el coche empezó a echar humo y a arder. El conductor estaba fuera junto a unos sacos de arena. Mi padre intentó apagar el fuego con una manguera porque justo donde se empotró el vehículo teníamos unas bombonas que afortunadamente no se vieron afectadas y llamé al 112”, señala aún con el susto en el cuerpo Rubén Morais, dueño de la casa.

Al parecer, el conductor, y único ocupante del vehículo con matrícula portuguesa, circulaba por la N-551 en dirección a Portugal. Al llegar a Bornetas, perdió el control del coche, colisionó con un camión que estaba estacionado y, tras recorrer más de 200 metros, arrolló una señal, se empotró contra una casa y comenzó a arder.

El hombre salió del turismo por su propio pie y resultó con heridas de distinta consideración. Los primeros en llegar al lugar del suceso fueron dos agentes de la Guardia Civil que estaban patrullando por la zona y auxiliaron a la víctima, que fue evacuada al hospital Álvaro Cunqueiro en una ambulancia del 061.

Los Bombeiros do Baixo Miño necesitaron más de media hora para sofocar las llamas, que afectaron, además del vehículo que quedó completamente calcinado, a varias señales y a la estructura de la vivienda. El tráfico rodado permaneció cortado hasta las cuatro de la mañana. La Guardia Civil y Protección Civil de Tui desviaron la circulación por vías alternativa. Al lugar también acudió la Guardia Civil de Tráfico. La familia tuvo que pasar la noche en casa de unos familiares.

ALFREDO // Estado en el que quedó el vehículo
ALFREDO