Casa Teresina

El Concello de Baiona aprobó en el pleno extraordinario celebrado ayer el proyecto de rehabilitación y restauración de la Casa Consistorias y del Pazo de Miranda, conocido como la casa de Teresina, en su fase I, con el fin de poder optar a una subvención del Plan Concellos de la Diputación de Pontevedra que ayude a financiar las obras.

La inversión alcanza los 1,148.263,33 millones de euros y el Concello busca ya la financiación a través de la Diputación que, de aprobarse la subvención, se haría cargo del 80% del coste de la actuación.

El Concello pretende trasladar al emblemático edificio las dependencias del departamento de Urbanismo como la oficina del Área de Rehabilitación Integral (ARI) del casco histórico, a la que podrán dirigirse los vecinos de la zona monumental para asesorarse sobre sus viviendas y locales. También está previsto trasladar las dependencias del servicio de medioambiente y de servicios sociales. El proyecto técnico de rehabilitación valora también la posibilidad de conectar de forma interior los dos edificios. La incorporación de estos inmuebles, permitirá acometer mejoras en la Casa del Concello, donde se realizará una redistribución de espacios para mejorar la eficiencia de los servicios y las condiciones de accesibilidad con la instalación de un ascensor.

Llevamos mucho tiempo trabajando con el departamento que dirige Policarpo Vilar en el diseño del ascensor, y la accesibilidad de nuestras dependencias municipales. El Concello de Baiona es uno de los municipios que más ha normalizado su urbanismo para personas con cualquier tipo de discapacidad motriz y que aún no ha podido hacer accesible otros servicios municipales por el propio diseño y protección del edificio. Con las nuevas obras estos inconvenientes quedarían resueltos”, matiza el Alcalde Ángel Rodal.

El pazo de Miranda sumará 453 metros cuadrados a las actuales instalaciones municipales, pero además su compra ha añadido al inventario municipal un nuevo jardín público de 250m2. Las obras de rehabilitación y restauración permitirán a nuestros vecinos disfrutar de nuevos espacios”, ha destacado Rodal.

La edificación esta forma por dos viviendas y un patio interior, que dispone de una terraza, un lavadero, un palomar y un pozo. El pazo del siglo XVII, que es una de las propiedades de mayor abolengo del casco viejo de la villa y por sus puertas pasa el Camino Portugués de la Costa, ha pasado a formar parte del patrimonio público tras cinco años de gestiones y una expropiación tasada por el tribunal autonómico en 586.686 euros.