La Praia da Ladeira, en Baiona, será uno de los tres arenales gallegos que formarán parte del nuevo proyecto piloto de playas inclusivas promovido por la Xunta de Galicia. La iniciativa contempla la instalación de estructuras climáticas sostenibles y accesibles destinadas a ofrecer refugio y protección a las personas con problemas de movilidad durante situaciones meteorológicas adversas, especialmente ante episodios de altas temperaturas cada vez más frecuentes durante el verano.

La conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, formalizó el acuerdo de colaboración con los alcaldes de Baiona, O Porto do Son y Viveiro para poner en marcha esta actuación, que se desarrollará en las playas de A Ladeira, O Cruceiro y A Area, respectivamente.

Las nuevas infraestructuras estarán operativas durante el próximo mes de julio y han sido diseñadas bajo criterios de accesibilidad universal. Contarán con accesos libres de barreras arquitectónicas, espacios amplios para usuarios de sillas de ruedas, señalización táctil y visual adaptada, zonas de descanso accesibles y elementos orientados a mejorar la seguridad y la orientación de las personas usuarias.

Durante la presentación del proyecto, la conselleira destacó la importancia de avanzar hacia espacios públicos más inclusivos. “Con esta actuación avanzamos na creación de contornas máis inclusivas e adaptadas ás necesidades da cidadanía, promovendo a igualdade de oportunidades no uso do espazo público”, señaló Ángeles Vázquez.

La responsable autonómica también subrayó que estas estructuras contribuirán a mejorar la calidad de los servicios ofrecidos en los arenales gallegos. “Estes elementos urbanos accesibles, comprensibles e utilizables por todas as persoas melloran as condicións de accesibilidade, sustentabilidade e confort dos espazos públicos”, afirmó.

Además de favorecer la inclusión social, la iniciativa permitirá reforzar el cumplimiento de los requisitos vinculados a reconocimientos de calidad ambiental como la Bandera Azul o la Bandera Verde, distintivos que valoran aspectos relacionados con la accesibilidad, la sostenibilidad y los servicios prestados en las playas.

El proyecto cuenta con una inversión de 85.000 euros por parte de la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático y será evaluado una vez finalizada esta primera experiencia piloto para estudiar su posible extensión a otros municipios del litoral gallego.