BANDALLO // Cándido Blach y Agapita de la Torre esta mañana en el puerto pesquero de Baiona

Como cada año por las fiestas del Carmen, la Cofradía de Pescadores la Anunciada de Baiona homenajea al marinero más veterano de la Villa, y por primera vez este año han decidido agasajar también a la mariscadora más veterana.

Cándido Blach de 86 años es el homenajeado este año. Tiene seis hijos, siete nietos y cuatro biznietos. Empezó con 12 años a faenar a la maragota en una gamela a remos en el arte del trasmallo. Ya con 16 se embarca de marinero en el buque María, hasta que va al servicio militar en Cartagena.

Cándido recuerda con añoro los días a bordo en los buques en el Gran Sol, días sin descanso, de duro trabajo para poder traer el jornal a casa. “Eran meses de duro trabajo” comenta el agasajado.

Una de las anécdotas que este marinero retirado de Baiona recuerda es cuando estuvo faenando en Marruecos, “fui a la volanta y al mero a Marruecos donde nos llevaron detenidos porque nos dieran un permiso falso” comenta entre risas el experto marinero.

El peor momento en la vida de Blach y en el de su familia fue cuando su hijo mayor, Ricardo, fue secuestrado por piratas somalíes en el barco Alakrana, del cual era patrón. “Nos llevaron para Pedornes (Oia) porque el teléfono no paraba de sonar y la casa estaba rodeada de periodistas. Pero gracias a Dios todo acabó bien. Fueron los peores veinte días de nuestras vidas” relata.

Agapita de la Torre es la otra galardonada, nació en Guadalajara en 1927 y tiene dos hijos, aunque lleva casi toda la vida en Galicia aún no aprendió hablar el gallego, “lo entiendo pero no lo hablo” cuenta.

Con 24 años empezó de empleada de hogar en una casa de un marinero de Panxón y con 33 comenzó a trabajar de mariscadora en las playas de Baiona, A Foz y Playa América donde extraía almejas con azadas.

Pero Agapita no sólo fue mariscadora “como en verano no se mariscaba fui vigilante. Patrullábamos las playas de noche y de día vigilando tanto los barcos, para que no les robasen los motores, como el marisqueo” narró emocionada Agapita recordando los viejos tiempos.

Ahora esta mariscadora jubilada con 90 años se dedica a las labores de casa. Pasa el tiempo cultivando un pequeño huerto donde siembra tomates, cebollas y pimientos “si pudiera volvería a faenar” menciona recordando los viejos tiempos en las playas del Val Miñor.

Será este domingo, sobre las 18:00 horas, cuando Cándido y Agapita reciban de la mano de la Conselleira de Pesca la Metopa en reconocimiento a su trabajo de toda la vida.